La historia es así: Damián Díaz era el hombre que quería Omar Labruna para ser el enganche de Colo Colo. Todo fracasó porque renovó en Barcelona y el DT se obsesionó con un nombre que le llena absolutamente el gusto: Cristián Chávez.
En un principio, la operación parecía imposible dado el acotado presupuesto y al hecho de que el Pochi es considerado el relevo natural de Juan Román Riquelme. Sin embargo, se han ido abriendo caminos, tanto así que, al verlo viable, se han intensificado las gestiones.
¿Es difícil lograr su concurso? Sí, muy complicado. El préstamo fue descartado de plano y Boca sólo se abriría a vender el 50% de su pase, para lo cual pidió, en principio, US$ 1 millón. Trascendidos indican que el “regateo” podría llevar el piso a US$ 800 mil por la mitad de la carta del creativo. En Blanco y Negro lo analizan y hoy se iban a reunir para ver si se inyectaban fondos para pasar largamente lo pactado en un principio para refuerzos.
En tanto, el futbolista sigue en la pretemporada con el Xeneize y hoy en Sportia, de TyC Sports, comentó que de la opción de Colo Colo “me enteré, pero dependo del club. Estoy a disposición y si le conviene a Boca y a mí, me iré. Acá estoy cómodo, me atienden bien, soy querido por la gente… Dependo del club”.
Ante la salida del eterno 10 de la Ribera, manifestó que “si vamos a la realidad es la oportunidad que esperaba, pero todo depende del técnico”.
El tema es que Falcioni tendría pensado jugar sin enganche y con Leandro Somoza y Cristián Erbes en la zona de mediocampistas. “Si no es titular y se quiere ir, ya está. Ya tiene una edad que necesita jugar”, dijo el representante de Chávez, Gustavo Goñi, aunque desconoció tratativas directas con Colo Colo.
Si no es él, Facundo Coria tiene arreglo ya para sumarse al plantel de Colo Colo. Pero es tal la importancia que tiene para Labruna que, pese a lo complicada que parece la operación, se intentará.