El general de Carabineros y jefe nacional de seguridad en los estadios, Alejandro Olivares, aseguró que los correos electrónicos entre las barras bravas y los encargados de los clubes era pan de cada día. Todo a raíz de los mails filtrados que delataron cómo funcionaba el vínculo entre la facción radical de Colo Colo y Blanco y Negro.
“Cuando llegaron las sociedades anónimas, las barras les dijeron: “tienen que alinearse con nosotros y estas son las reglas del juego”. Los empoderaron de tal manera que ellos se sintieron con ese derecho. Venían así desde los 90. Estos delincuentes vivían de esto. Se financiaban con las entradas que regalaban, con la presión a los dirigentes. Una bajada de una bandera o una camiseta gigante se negociaban con un auspiciador. Y si la mostraban dos o tres veces, les pagaban 500 lucas . Eso era publicidad, algo normal en ese entonces”, manifestó en diálogo con El Mercurio.
Además, agregó que “era en todos los clubes. Los tres grandes de Santiago tenían la misma problemática, no sé en provincia, pero aquí hasta Unión trabajaba así. Y la U: recuerde la “escuelita” del doctor (René) Orozco, por ejemplo. Era la forma de tener a los hinchas acotados y que los dejaran funcionar como clubes”.
También defendio al cuestionado ex jefe de seguridad de Colo Colo, Osvaldo Jara, a quien iban dirigidas las famosas misivas. “¡Es que no lo juzguen! En ese tiempo, su trabajo no era ensuciarse las manos, era normal. Una vez me lo tildaron como un delincuente y no es así. Hoy se ve como escándalo, pero el contexto fútbol es distinto”, expresó.
¿Entonces qué cambió? “Que estamos alineados. Antes Carabineros estaba solo. Si actuaba, nos decían represores. Hoy tenemos apoyo del Gobierno, con una intendenta que enfrenta a los delincuentes y que recibió amenazas”, opinó Olivares agregando su reflexión sobre el haber transado en su momento: “Yo creo en la buena fe, en que los dirigentes financiaban el buen comportamiento para tener acotados a estos entes. Pero no veo una asociación ilícita. Lo que se podía hacer era eso. Nosotros también: dejábamos ingresar un bombo o un extintor a cambio de buen comportamiento. Ahora nada de eso existe”, espetó.
Acerca de las amenazas que aún persisten, el general dijo que “son residuos de la delincuencia y mucha pasión de algunos desadaptados; delincuentes desesperados, que no pueden ir al estadio ni tienen financiamiento para ir a regiones. “Pancho Malo” está congelado. El “Beto” (ex líder de “Los de Abajo”) salió de la cárcel y dijo que colgaba los chuteadores , que ahora se dedicaría a su familia”.
Finalmente, justificó el actuar de Carabineros hace un año en Las Condes, cuando fueron con toda la fuerza contra los hinchas de Colo Colo que intentaron llegar a San Carlos de Apoquindo.
“Había que hacerlo así, porque era el primer clásico, pero ¿qué tiene que ir a hacer un resentido social, a rayar la casa de un vecino que ni siquiera es hincha del fútbol? Eso lo ha entendido el hincha. El otro día, el mismo público de Colo Colo se le fue encima a un tipo que encendió una bengala. Es un avance y a la gente sólo le costó un cambio de actitud. Que ganen los buenos”, remató.
Foto: Emol