CARTA DE UN COLO COLINO DE ANÓNIMO
Primero que todo, no voy a comparar en estadísticas y en copas a Colo Colo versus U. de Chile o quien sea. Mis palabras se basarán en qué significa ser de Colo Colo, o mejor dicho, qué sentíamos antes de toda esta crisis burocrática, política y corrupta.
La palabra Colo Colo hace referencia a un Mapuche sabio que ama y respeta la tierra. Colo Colo pertenece al rigor y a la ferocidad de la naturaleza. Combate con el frío, con el calor, con animales salvajes, con la escasez y con la adversidad geográfica. Colo Colo es el líder de su familia, quien da el ejemplo dentro de su clan. Colo Colo es el orgullo y el ejemplo a seguir. Colo Colo es la sangre que ruje en las venas de cada indígena araucano. Colo Colo es todo lo que al terrateniente siempre le tuvo miedo.
No somos hincha de un equipo con nombre de una institución, religión, de un lienzo, de un piño, o de un líder de la barra. Somos una idiosincrasia que se siente identificada con sus raíces de sus antepasados. Somos hinchas de la clase trabajadora de este país, del chileno pudiente que mira hacia adelante mientras el terrateniente lo estruja cada vez más.
Somos hincha de la madre soltera de cinco hijos que se levanta a las seis de la mañana para trabajar. Somos hinchas del cabro chico que juega en la cancha de tierra a 3 mil metros de altura. Somos hincha del verdadero rostro de Chile. De ese Chile saqueado por el empresario forastero desde que descubrió este hermoso continente sudamericano. Y por sobre todo, somos hincha del que vive con 193 mil pesos al mes. De este equipo somos hincha, es decir, de este Colo Colo.
Es por esto que pertenecemos a un equipo que representa a una sociedad que vive al fin del mundo. Que además, está sentada en el país más sísmico del planeta, con volcanes y con todos los climas que podamos contemplar.
Pero aquí estamos. Somos el pueblo Mapuche el cual amamos nuestra tierra viviendo siempre en armonía con ella, el cual le damos las gracias cuando nos prevé y respetamos cuando no.
Somos hincha de ese niño indígena de mejillas coloradas con mirada penetrante. Somos hincha del Toqui que mira al cielo para tomar un descanso. Somos hinchas de las vasijas de greda más antiguas de nuestro pueblo. Somos hinchas de nuestras Rukas que nos cubre de la lluvia. Somos hinchas del fuego que nos abriga. Somos hinchas de la hermandad que nos une cuando el Estado nos reprime, golpea y hieren lo nuestro y, por sobre todo, a los nuestros .
Todo lo que sentimos por Colo Colo, no lo sienten ni lo sentirán, señores terratenientes de Blanco y Negro. No tienen idea de lo es ser hincha de lo que nos pertenece. Somos el pueblo que ama su tierra y su gente. Y no del oro que ustedes aman. Somos los que danzamos en las noches y le sonreímos a la muerte. En cambio ustedes, señores de Blanco y Negro, bailan con sus acciones y le sonríen a sus cheques.
Somos los que entendemos que la tierra es nuestra madre y no la billetera. Somos lo que nos movemos por los valores y no por el dinero.
Hemos sido violenta e injustamente saqueados por muchos años. Pero aquí estamos, haciendo sonar la trutruca y el cultrún cada vez que se meten con nosotros. Somos los únicos reconocidos por la corona española cuando exploraron nuestro territorio.
Y ustedes, jugadores, tendrán que entender que no solamente llegaron al equipo más copero de Chile, sino el equipo que representa a todo Chile, a una tradición histórica y gloriosa.
No cederemos nunca hasta volver a abrazarnos cada fin de semana. No cederemos hasta que nuestros abuelos vean a su equipo levantar la Araucaria número 30 y por las que vienen. No cederemos porque nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, siempre tendrán a Colo Colo en su sangre, ya que nacerán en las tierras más hostiles del mundo, y ante eso, entenderán que ser de Colo Colo es ser “Valiente, Fuerte y Grande” .
No queremos más manos sucias y corruptas en nuestro Colo Colo. No queremos un Presidente de Chile que, es hincha de un equipo con nombre de una religión que jamás pudo evangelizarnos, y que vistió la camiseta Alba. No queremos jugadores que vienen a Colo Colo sólo por curriculum.
No queremos entradas caras cuando nuestro equipo representa a la gente de esfuerzo. No queremos al huinca burocrático que llena de ilusión al pueblo Colocolino Mapuche.
Somos Colo Colo. Somos Chile. Representamos todo lo que significa nuestra cultura: nuestros rasgos faciales, nuestras manos ásperas, nuestro sudor y nuestro salvajismo cuando nos tocan. No le daremos paz cuando entiendan que somos “Gente de la Tierra” y no de la “fortuna”.
¡MARICHIWEU!