Los coletazos de la expulsión de Francisco Prieto y la operación de Renny Vega se siguen sintiendo en el arco de Colo Colo. Y es que Ignacio González no se ha podido recuperar de un esguince medial en una de sus rodillas y esta semana fue infiltrado para tratar de llegar en buenas condiciones la choque con Audax del sábado.
“El martes me pincharon y estuve dos días sólo ejercitándome en el gimnasio para ver si podía evolucionar del esguince que me tiene complicado. Me evaluarán en los entrenamientos que quedan para ver si puedo jugar. Ayer entrené bien, pero hicimos fútbol, así que fue suave. Hoy será más fuerte, habrá más carga, y veré cómo me siento. Haré lo posible por jugar, porque es lo que yo quiero. Por algo estoy haciéndome el tratamiento”, manifestó el golero a La Tercera.
Por su parte, el kinesiólogo, Wilson Ferrada, comentó al mismo matutino que “los vendajes que tiene en su rodilla son preventivos, para que no se resienta el mecanismo. Ayer entrenó normal. Le hemos dado unos pinchacitos. Le hemos inyectado corticoides, porque con los esguinces el dolor dura uno o dos meses y el objetivo es que se pase. Está todo dentro del protocolo”.
Si no logra sortear la “prueba de fuego” en la práctica de hoy el ex Puerto Montt, Álvaro Salazar calienta los guantes.