Nicolás Millán se transofrmaba el 10 de septiembre de 2006 en el jugador profesional más joven en debutar en el fútbol chileno con 14 años y 10 meses ante Santiago Wanderers en Valparaíso. Luego vio algunos minutos más y desapareció.
Se probó dos semanas en el Chelsea, no tuvo suerte y luego, por razones de trabajo de su padre se tuvo que radicar en Argentina. Ahí, su primer club fue el Rivadavia de Lincoln donde el delantero comentó que “sólo alcancé a jugar tres partidos y tuve que operarme por una fractura en un dedo del pie”.
Luego, llegó a Tigre. “Me pidió Cagna y maduré mucho, aunque tampoco pude jugar tanto producto de cuatro desgarros”, confesó.
¿Mala salud o mal manejo? Millán lo aclaró diciendo que fue “por apurarme en jugar. Al final pasé desgarrado. Igual jugué en la reserva de Tigre y en varios puestos, de “9”, de enganche y hasta de lateral izquierdo”.
Para cerrar, el delantero afirmó que en este período en Pedreros “quiero jugar no más. Quiero volver y triunfar en Colo Colo”.