Este año, además de los malos resultados en la cancha, Blanco y Negro se vio envuelto rumores y acusaciones que lo vinculan a trabajar (casi) exclusivamente con el “representante” Sergio Morales, lo que llevó incluso a una acusación del diputado Gabriel Ascencio (DC), quien apuntó directamente a Guillermo Mackenna. Éste contestó conminando al parlamentario a presentar pruebas y nunca más se habló del tema.
Morales no es agente FIFA y hace un tiempo en entrevista con ADN Radio se autodefinió como “dealer” de jugadores, es decir, el que “tranza” con los clubes a nombre del jugador, usando el nombre de otro agente reconocido.
De esta manera, y según reportaje del periodista Juan Cristóbal Guarello, publicado en El Gráfico, Morales ha sido el responsable de la llegada a Colo Colo de 14 futbolistas desde que el club es administrado económicamente por Blanco y Negro.
Pero el tema no es nuevo en Macul. En el año 2002, Mariano Gastó llevó ocho jugadores al “Cacique” saliente de quiebra que era adiestrado por Jaime Pizarro: J. Walker, J. Reyes, JP. Úbeda, L. Ramos, L. Díaz, M.A. Romero, R. Queraltó y V. Principiano.
Con la concesionaria ya funcionando, Luis Belvedere fue el “agente de moda” y llevó a siete futbolistas al plantel que comandaba Ricardo Mariano Dabrowski, cuál más célebre que el otro: M. Caneo, A. Carreño, D. Cajaravilla, G. Real, M. Verón, N. Tagliani y el inmortal Adrián “Carucha” Fernández.
Ya con Claudio Borghi como DT, el representante que más futbolistas llevó, fue Fernando Felicevich, quien luego representó al propio “Bichi”. Anote: Alexis Sánchez, Humberto Suazo, J.P. Fuenzalida, Rodrigo Millar y Claudio Bieler.
Además de “Fer”, Morales comenzó a operar en Colo Colo, también con cinco futbolistas: Daúd Gazale, Celso Ayala, Héctor Mancilla, Rodolfo Moya y Gerardo Cortés.
De ahí en más, la figura de Morales se repite con la llegada de Nelson Cabrera, Francisco Prieto, Cristián Bogado, Esteban Paredes, Ezequiel Miralles, Luis Pavez, Nery Veloso y Cristián Canío.
Hoy el nombre “acusado” es el de Gustavo Goñi, quien representa a Diego Cagna y además fue el encargado de repatriar al juvenil Nicolás Millán y es el agente del arquero que quiere Colo Colo para el 2011, Daniel Islas.
El tema es delicado, no se trata de “vetar” a un representante, pero sí de transparentar las contrataciones y firmar de acuerdo a lo que el técnico pida, independiente si su agente es Pedro, Juan o Diego, y no a lo que “el mercado” ofrezca y menos, que dicho “mercado” esté dominado por dos o tres nombres de agentes… o “dealers”.