No cabe duda de que Colo Colo ha sido a lo largo de sus 101 años de historia, el club más influyente del fútbol chileno. Su impacto no solo se mide en títulos o buenas campañas, sino que también en el aporte constante que ha realizado a la selección chilena en distintas épocas, muchas de ellas marcadas por hitos que quedaron escritos con letras doradas en la memoria del país.

El Cacique ha sido fundamental en los grandes momentos de la Roja, especialmente en la etapa más reciente, donde Chile alcanzó su punto más alto con la Generación Dorada. En ese ciclo, jugadores formados o con pasos en el club fueron protagonistas en la obtención de dos Copas América y en la clasificación a sus últimos mundiales.

Ahí, hubo nombres de la talla de Claudio Bravo, Arturo Vidal, Matías Fernández y Jorge Valdivia, todos formados en el Semillero Albo, fueron piezas fundamentales de aquellos exitosos años. Otros jugadores importantes y que hicieron carrera en Macul fueron Esteban Paredes, Charles Aránguiz, Jean Beausejour (anotó en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014) o Mark González junto a Rodrigo Millar que también marcaron en la cita planetaria de 2010.

Pero la influencia del Cacique en la selección no sólo se limita a la era moderna, sino que también en distintas épocas. Es que en antaño, fue recurrente ver a jugadores albos siendo protagonistas en Copas del Mundo: José Luis Sierra marcándole a Camerún, Iván Zamorano elevándose por los aires o Murci Rojas comiéndose la banda en Francia 98; Mario Osbén adueñándose de los tres tubos, Lizardo Garrido siendo el patrón de la zaga o Carlos Caszely siendo el pilar del ataque en España 82.

El King, clave en el Mundial de Brasil 2014. Foto: Getty Images.

Más atrás, Francisco Chamaco Valdés siendo figura en el mediocampo, el mismo Caszely, o Sergio Ahumada que marcó el único tanto de Chile en Alemania 74; el gran Humberto Chita Cruz convirtiéndose en un bastión en defensa en Inglaterra 66; Jorge Toro tomando las riendas de la mitad de cancha o los guantes de Misael Escuti en aquel tercer lugar en el Mundial del 62.

Sin embargo, en los últimos años, el panorama ha cambiado drásticamente. Es que el Equipo de Todos no ha logrado clasificar a las últimas tres Copas del Mundo. En ese escenario, también aparece un gran desafío para el Cacique: volver a ser un aporte real para la selección y aportar a su desarrollo en todas sus categorías.

A día de hoy, Colo Colo tiene una gran tarea por delante: volver a convertir al Semillero Albo en una fuente constante de jóvenes talentos para el primer equipo y para la selección. Porque si esta fue la clave en grandes épocas de nuestro país, el desafío pasa por recuperar ese sitial. Y en ese sentido, el objetivo está claro: volver a tener protagonismo en un Mundial no es un deseo, es una exigencia histórica que sigue pendiente.