Colo Colo ya deja atrás definitivamente la victoria ante O’Higgins de Rancagua por la cuarta fecha de la Liga de Primera. Con el gol de Claudio Aquino, el Popular ahora se enfoca en el Superclásico del fútbol chileno ante Universidad de Chile, en medio de varias obligaciones.

Sin embargo, este panorama al interior del Estadio Monumental podría haber sido otro, en especial por un hecho que se dio en el inicio del torneo. La dura derrota ante Deportes Limache en Valparaíso, donde algo cambió al interior del plantel.

Y es que desde ese momento, el Cacique ha enfilado la racha de tres victorias al hilo, dos de local y la última en condición de visita. Una serie de cambios que, muchas veces, es imperceptible, pero reflejan que el Tano Ortiz quiere dar vuelta su suerte este año.

El duelo con Deportes Limache cambió todo en Colo Colo, y que se ha demostrado en cuatro fechas. Foto: Photosport.

El cambio de Colo Colo desde la derrota ante Deportes Limache

El inicio ante Deportes Limache fue un síntoma de falta de acoplamiento de Colo Colo. Las transiciones rápidas y los errores groseros en la salida hicieron sufrir a todos en menos de media hora con tres goles. Un golpe al ego de una defensa que se proyectaba renovada con Joaquín Sosa y Jonathan Villagra.

Pero con el paso de las fechas, se mostró un pragmatismo por parte del DT que ajustó distancias entre líneas para priorizar el orden. Joaquín Sosa se ha consolidado como el gestor del juego desde el fondo, ganando la mayoría de los duelos individuales y alimentando de gran manera el mediocampo con balones en ventaja.

Otro punto es el rendimiento individual de muchos jugadores. El golpe en Valparaíso fue un “cable a tierra” que el plantel necesitaba. Al ya mencionado Sosa, vale la pena resaltar a Claudio Aquino, que no solo anotó ante O’Higgins, también mostró que debe resaltar en la “nueva” etapa como mencionó el DT.

Además, Jeyson Rojas también ha subido su nivel de forma silenciosa, pero efectiva. Incluso, en Rancagua fue el jugador con más despejes (6). A ellos se suman nombres como Arturo Vidal, la irrupción de Yastin Cuevas o Maximiliano Romero, que generan peligro en el área rival.

Las otras claves del Cacique tras la dura derrota ante Limache

Ese encuentro ante los cerveceros obligó a Fernando Ortiz a acortar el equipo. Para ser ofensivo primero se debe ser sólido, y así se ha desplegado en la formación, donde redujo las rotaciones en especial de la fecha 2 donde encontró un bloque que no ha tocado.

Con ocho nombres prácticamente inamovibles (De Paul, Rojas, Villagra, Sosa, Ulloa, Vidal, Méndez y Alarcón), le ha permitido afirmar varias zonas como la dupla de centrales, que dejaron de jugar como dos individualidades para actuar en unidad.

Así, de un 4-3-3 muy elástico, pero peligroso donde quedó muy expuesto, pasó a un 4-4-2 con rombo (4-3-1-2) que permite la recuperación tras pérdida un poco más rápida, donde Víctor Felipe Méndez o Arturo Vidal no tienen que correr para auxiliar en demasía.

Claves a considerar pensando en un partido vital ante Universidad de Chile, que puede marcar otro punto de quiebre en la temporada de Colo Colo. Una victoria deja mejor aspectado el futuro en la Liga de Primera, como para el arranque de la Copa de la Liga a mediados de marzo.