Si bien Colo Colo tiene su mente puesta en el próximo desafío ante Huachipato por la Copa de la Liga en Talcahuano, además de recibir a Cobresal en el cierre de la primera rueda de la Liga de Primera, el Superclásico ya comienza a asomar en el horizonte. En agosto próximo, el Popular debe visitar a Universidad de Chile en el Estadio Nacional, en un duelo que marcará un hito en el fútbol chileno.

Dicho partido será el primero, en mucho tiempo, que tendrá de manera oficial al público visitante. Una medida acordada entre los clubes con la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana y junto a la ANFP, que ya anunciaron dicha medida, pese a la oposición en un principio del alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.

Por lo mismo, las reuniones de cara al partido comenzaron en las dependencias de la delegación, según detalló la periodista Rocío Ayala en Los Tenores de ADN Radio. “Hubo una reunión de coordinación en la delegación presidencial, en un partido que será el primero con visitantes, donde los hinchas de Colo Colo podrán estar”, explayó la profesional en su reporte.

De hecho, en la cita “no participaron los presidentes, más las gerencias de operaciones (de cada club) para ver las medidas de seguridad, estaba Carabineros, pero fue algo más técnico para tirar líneas de cómo será el operativo” para recibir a un grupo de hinchas albos en el recinto de Avenida Grecia.

El plan de seguridad para los hinchas de Colo Colo en el Superclásico: Similar a Boca Juniors en el Claro Arena

En ese sentido, la periodista de Los Tenores puntualizó que la idea para que los hinchas de Colo Colo puedan participar del próximo Superclásico en el Estadio Nacional, es “asemejar lo que se hizo con Boca Juniors en el Claro Arena (por la Copa Libertadores), pero hoy (lunes) fue el primer intento para que los visitantes vuelvan”.

El citado operativo policial, maqueta para el partido de agosto próximo en Ñuñoa, permitió el ingreso de 2 mil hinchas xeneizes al encuentro por la Gloria Eterna ante los Cruzados, donde se tuvo que agrandar el sector visitantes y con importantes colchones de seguridad.

Eso no fue todo, el plan policial también implicó la revisión uno por uno de los fanáticos que estuvieron presentes, además de que todos tuvieron que estar tres horas antes del encuentro en el interior del recinto. Un plan que resultó un éxito, pese a la oposición inicial de la alcaldesa de Las Condes, pero que permitió la presencia de ambas hinchadas en Copa Libertadores.