Alexander Oroz no lo está pasando nada de bien. El canterano formado en Colo Colo sumó un nuevo y triste capítulo a su historial médico, luego de abandonar la cancha llorando desconsoladamente en el duelo donde Deportes La Serena visitó a Universidad de Concepción por la fecha 19 de la Liga de Primera.
Iba recién arrancando el partido cuando se desató el drama. Corría apenas el minuto 6 en Collao cuando el Flecha dio un pase en la mitad de la cancha y sintió de inmediato el tirón, sin ningún contacto con el rival de por medio.
Al sentir ese fuerte dolor en la zona del aductor de su pierna izquierda, Oroz se tiró al piso, no aguantó la impotencia y rompió en un fuerte llanto que conmovió a todos. Sus compañeros e incluso rivales tuvieron que acercarse rápido a consolarlo antes de ser retirado en camilla. Tras ser sustituido por otro excolocolino, Matías Pinto, recibió palabras de su entrenador Felipe Gutiérrez: “No pasa nada Ale, no pasa nada”.
De todas formas, el triunfo se lo adjudicó su equipo bajo la lluvia en Concepción, gracias a los goles de Ángelo Henríquez y Rafael Delgado, que les permiten a los Papayeros respirar al alejarse seis puntos de la zona de descenso.
Las lesiones: el gran karma que lo sacó del Monumental
Hay que recordar que el rápido extremo ya no pertenece a los registros de Blanco y Negro. Tras finalizar su contrato en 2025, tomó sus maletas y partió al elenco granate en condición de jugador libre, buscando los minutos que había perdido en el Cacique.
Sin embargo, los problemas físicos simplemente no lo sueltan. Durante su paso por el Popular, su prometedora irrupción se frenó en seco por un corte de ligamentos cruzados, una pesadilla que lo tuvo casi un año fuera de las canchas y que le costó carísimo en su lucha por pelear un puesto en el equipo de Fernando Ortiz.
Ahora en La Serena, cuando volvió a jugar y ser protagonista, debe cruzar los dedos a la espera de los exámenes médicos para saber qué tan grave es esta nueva dolencia. Un balde de agua fría para el canterano albo, que deberá armarse de paciencia otra vez para intentar recuperarse de una nueva lesión en su corta carrera profesional.
