Tras fundar el Club Social y Deportivo Colo Colo el 19 de abril de 1925, David Arellano y su grupo de rebeldes se embarcaron en una gira sin precedentes por Europa.
Todo era fiesta hasta el 2 de mayo de 1927, cuando el Cacique se enfrentó a Valladolid: un rodillazo en el estómago al saltar a disputar un cabezazo de David Hornia (quien luego le caería encima) le provocó al eterno profesor normalista una peritonitis. Un día más tarde, el 3 de mayo, nos dejaría terrenalmente para guiarnos con su recuerdo por la senda triunfal.
Sus restos hoy descansan en el Mausoleo de Viejos Cracks de Colo Colo en el Cementerio General, pero su recuerdo y enseñanza, está en el corazón y en el espíritu de cada colocolino.
Hoy, el Cacique pasa por una de sus crisis más graves deportiva e institucionalmente hablando. Recordemos a David, su legado y que él nos vuelva a guiar junto a todos los que ya se han ido para tener la fortaleza de mantener al Cacique en lo más alto.
En recuerdo de David Alfonso Arellano Moraga.



