El 19 de mayo en el Bicentenario de La Florida, tres bombas de estruendo obligaron a mantener suspendido el partido entre Colo Colo y Audax Italiano por cerca de dos horas mientras se desalojaba el estadio. ¿Resultado? Castigo de un partido a puertas cerradas y tres con aforo restringido de local.
Estos encuentros, según publica El Mercurio, le produjeron a Blanco y Negro pérdidas por concepto de borderó de 800 millones de pesos. Y es que los encuentros eran ante Universidad de Chile, donde proyectaban 45 mil personas en las gradas; Cobresal (7 mil), Santiago Wanderers (25 mil) y Cobreloa (37 mil).
“Son partidos atractivos. El daño que se hizo fue alto. Más encima, esto fue en La Florida. El Monumental es el estadio más seguro de Chile”, apuntaron desde la sociedad anónima al mismo matutino.
Sobre futuros incidentes, desde la Intendencia aseguraron que desde la barra de Colo Colo “quieren desestabilizar a Blanco y Negro, en represalia por las medidas en su contra”.
Por lo mismo, Cecilia Pérez, Intendenta de la Región Metropolitana, se reunió con el Presidente del Tribunal de Disciplina de la ANFP, Ángel Botto, quien le mostró que en Turquía, donde por castigos dejaban entrar sólo a mujeres y niños, se produjo un daño patrimonial grave a varios clubes.
De todas maneras, el personero dijo que otro tipo de sanción “significaría un cambio en los reglamentos, y eso es responsabilidad de los dirigentes”.



