Otro año de contrastes. Otra temporada sin títulos. 365 días más de algunas incertidumbres pero en el papel, al menos, algunas certezas y esperanzas al finalizar. 2012 no fue de lo mejor para Colo Colo, se puede mirar el vaso medio vacío o medio lleno y acá repasaremos los hechos que marcaron una página más en la historia del Popular.
Todo arrancó con la pretemporada encabezada por el ratificado Ivo Basay en la banca, que venía de quedar fuera en semifinales ante Cobreloa. Hernán Levy, todavía presidente de Blanco y Negro, presentó en Santiago a Horacio Cardozo, Mathías Vidangossy y Miguel Ángel González (iba a llegar Ramón Fernández pero el DT prefirió al Mágico). Ya en Mantagua, se calzaron la tricota del Cacique Gonzalo Fierro, Pablo Contreras y Leandro Delgado. Se sumó Juan Toloza que tenía problemas con su pase que estaba en Rumania y Renny Vega ya en febrero.
¿Por qué el venezolano llegó para esas fechas? Porque el cuerpo técnico desestimó reincorporar a Eduardo Lobos y Raúl Olivares no dio el ancho en los duelos de pretemporada. Salió a préstamo a La Serena y obligó a hacer un movimiento de última hora. Comenzaba mal todo.
Seis puntos en las primeras cuatro fechas, inventos con los esquemas de un DT que había dicho que iba a jugar con tres atrás y terminó con línea de cuatro, Unión Española se dio un festín con un Colo Colo triste y empezando abril, llegó el golpe de timón en Blanco y Negro.
El primero en salir fue Jaime Pizarro. Tras él, Hernán Levy anunció que no repostularía a la reelección. Leonidas Vial comenzaba a tomar fuerza, lo mismo que Aníbal Mosa que se candidateaba. Finalmente, Carlos Tapia, director durante años de la Corporación Club Social y Deportivo tomó el mando ante la negativa de ir al frente del máximo controlador y el poco consenso que generaba el puertomontino. Ese mismo día, el Hueso y su staff fue cesado asumiendo Luis Pérez.
El campeón de América lo intentó, pero lamentablemente su gestión fue marcada por el terrible 5-0 en el clásico y posterior eliminación en semifinales ante el mismo rival tras haber ganado 2-0 en el Monumental. 4-0 en Ñuñoa y se acabó todo.
Para redondear, Carlos Muñoz denunció amenazas por parte de la barra y tanto Esteban Paredes (por diferencias con el nuevo grupo controlador al ser cercano a Levy) y Bryan Rabello (por una negligencia impresentable donde nadie se dio cuenta que había que negociar su renovación), salieron del Monumental.
Juan Gutiérrez había sido presentado poco antes como director deportivo y ante las dudas sobre su continuidad, Pérez decidió bajarse de la carrera de la banca por su cuenta. A poco de arrancar el Clausura, Omar Labruna, de manera sorpresiva tras el virtual acuerdo que existía con Pablo Marini, tomaba un barco que se hundía y que sólo tenía US$ 1 millón para parchar sólo con préstamos.
VOLVER A CREER
El ciclo del ex DT de Audax Italiano arrancó con Jorge Fleitas como novedad en su equipo. El profe sacó a jugadores a medida que pasaban los partidos, despotenciando el ya escaso plantel.
Fernando De La Fuente, Felipe Flores, Juan Guillermo Domínguez, Jean Paul Pineda y Facundo Coria arribaron para tratar de ayudar. Los tres primeros terminaron como titulares indiscutibles, dando cuenta de un acierto que hace mucho no se veía.
Sin embargo, no todo fue fácil. Derrota con Cobresal en el Monumental, cuatro empates en fila y algunas dudas hasta la victoria ante Cobreloa ponían cierto signo de interrogación. De ahí en más, se ganó en San Carlos y al clásico rival en Pedreros nuevamente, se terminó al tope de la fase regular clasificación a la Copa Sudamericana 2013 de por medio y la gente volvió a creer, repletando los estadios en cada partido que el Cacique jugó en su casa.
El sueño se derrumbó en semifinales otra vez, con una Unión Española que sólo demostró en cancha cuánto sirve un trabajo a largo plazo. Pero la gente despidió a los jugadores con un aplauso, lo mismo al cuerpo técnico. Al menos se veían cimientos sobre los cuales trabajar.
Capítulo aparte para la mala comedia en la Corporación. Cristián Varela citó a un “segundo primer llamado”, se pusieron obstáculos a los socios, dijo que iba a renunciar empezando noviembre y todavía no lo hace. Sergio Jadue le puso “fecha de vencimiento” para que se meta en su cargo de timonel del comité organizador del Mundial Sub 17 pero la interrogante es la de todos los años: ¿Cumplirá?



