ENERO: EL PRIMER ERROR
El presidente de Blanco y Negro, Guillermo Mackenna, decidió respaldar a Diego Cagna pese a perder de manera inexplicable el torneo 2010 y a tener un camarín dividido. ¿La razón? Para deshacerse de los mismos que tuvieron conflictos con Marcelo Barticciotto, a quien Gabriel Ruiz-Tagle primero dio respaldo para “cortarlos” y luego le quitó el piso.
Ni Miguel Riffo ni Macnelly Torres viajaron a la pretemporada. Tampoco Arturo Sanhueza que se había ido a China. Sólo lo hizo Rodrigo Meléndez quien en medio de los ejercicios en Serena, partió a Deportes Iquique.
La primera decisión que hizo fruncir el ceño a los hinchas fue darle la capitanía a Rodrigo Millar en desmedro de Lucho Mena. El Multicampeón no se hizo dramas.
Los amistosos no fueron alagüeños salvo la Noche Hispana, donde Juan Castillo tapó un penal a Leonardo Monje. A propósito del golero, con él llegaron un desconocido Joan Muñoz, Mario Salgado, Álvaro Ormeño, Agustín Alayes y Patricio Jerez.
Así llegó el estreno ante Cobresal en el Apertura: empate 1-1 gracias a un gol de otro partido de Esteban Paredes sin público por los incidentes en Rancagua.
FEBRERO: EL PAPELÓN Y EL PRIMER CAMBIO
El segundo mes comenzó con un nuevo refuerzo: Marco Medel venía con la obligación de ser el 10 de Colo Colo y no lo hizo nunca.
El primer clásico en Temuco fue una derrota y se terminó de acabar la paciencia. Para colmo, el Cacique cayó ante Santiago Wanderers y ya no había crédito.
En lo dirigencial, Blanco y Negro seguía perdiendo bonos con la renuncia de Marcelo Bielsa, quien acusó abiertamente a las concesionarias de los “tres grandes” de prácticas que la gente condenaría. Para colmo, se anunciaron los precios de las entradas con un alza de un 50% en las entradas para Océano.
El resto es conocido: asado, derrota 5-1 ante la U. de Conce, renuncia de Cagna sin declaraciones y Mackenna que viajó a Argentina de cabeza a buscar técnico junto a un Hernán Levy que, por primera vez, se inmiscuía directamente en las decisiones del directorio.
Lucho Pérez asumió con Hugo González su primer interinato y en Asunción, Colo Colo daba la hora ante Cerro Porteño en Copa Libertadores. Horas más tarde, se anunciaba a Américo Rubén Gallego como el salvador de este completo desastre.
En lo futbolístico, Nelson Cabrera “revivía” tras estar entrenando con juveniles y Sebastián Toro fue borrado por Pérez por razones que todavía no están del todo claras, pero que sí está claro que son extrafutbolísticas. El éxito ante Palestino en el Nacional con el Tolo en las tribunas no calmaba nada.
El mes se cerró sólo con temas administrativos: pérdida de un punto por negligencia de Luis Baquedano al inscribir mal a Joan Muñoz en el partido ante Cobresal y Hernán Levy encabezaba su primera decisión con lo que quedaba claro que Mackenna no seguía: se comenzó a armar una gerencia técnica.
MARZO: UNA PEQUEÑA ESPERANZA
Pasadas las vacaciones, Gallego golpeó la mesa: Andrés Scotti era el nuevo capitán, reformuló el equipo y pidió ocupar la banca sur para “apretar” al guardalíneas.
El Cacique venció con solvencia al Táchira en Venezuela y se recuperaba la esperanza. Mientras, Levy anunciaba llamado a terreno a Baquedano por la pérdida de un punto. El funcionario sería relegado a un cargo mucho menor en inferiores.
El 8 de marzo marcó un día especial para nosotros como medio: comenzó Radio DaleAlbo a través de Radio Nuevo Mundo, espacio que nos acompañaría por 81 capítulos a través de este 2011.
Y ese mismo día, Guillermo Mackenna renunciaba a la presidencia de Blanco y Negro asumiendo en propiedad el máximo accionista, Hernán Levy.
Con nuevos arcos y nuevo gerente técnico en la persona de Jaime Pizarro, el “Colo del Tolo” como se le llamó seguía convenciendo: bajó a la ordenadísima Unión La Calera y luego cuajó su mejor presentación del año para vencer en el Monumental al Santos de Neymar y Ganso, que terminaría levantando la copa con, entre otras decisiones técnicas, José Luis Cabión de lateral derecho y un 4-2-3-1 en el dibujo táctico.
Eran cinco ya los triunfos en línea que se frenaron ante Cobreloa con un opaco empate, donde el Cacique dejó vivir a los zorros cuando pudo matarlos. Las lesiones se comenzaban a suceder: Millar, Paredes y Mingo Salcedo quedaban fuera por desgarros como coletazos de la mala pretemporada.
El mes se cerraba con la destitución de Gualberto Jara (asumió Lucho Pérez en inferiores) y la relegación de Luis Baquedano, que sólo quedó como sub gerente de algunas escuelas.
ABRIL: DUDAS MIL
Con la presentación del proyecto “Colo Colo 3.0” arrancaba el cuarto mes del año. Cristián Varela se veía involucrado, ya como vicepresidente de la ANFP dejando Blanco y Negro, mas no la Corporación, en un incidente en el Barrio Rojo de Holanda que primero negó tajantemente y luego reconoció.
En lo futbolístico, el buen comienzo de Gallego quedaría en el olvido con la primera frase que molestó y mucho en el camarín: derrota ante Audax y el Tolo tiró que “han elegido mal y pagamos nosotros”, en referencia a Cagna y el plantel. Era el arranque del quiebre definitivo, porque Miralles pegó de vuelta diciendo que “él no armó el plantel pero sabía a lo que venía”.
Colo Colo repitió una buena actuación ante Santos en lo que pintaba para goleada pero mostró corazón para quedar al lado de lo que hubiera sido un merecido empate en el estreno goleador de Diego Rubio. El éxito ante Serena y Deportivo Táchira renovaba las convicciones.
Entre más desgarros (Pato Jerez quedó 10 días fuera), Cereceda marcaba el primer revés en decisiones dirigenciales de Levy: no hubo acuerdo económico y se fue. Ficharía más tarde por Católica. Aunque a la luz de los hechos que vendrían con el tiempo, da para pensar que el futbolista más de alguna condición cambió.
Hasta que llegarían dos mazazos que fulminaron en gran porcentaje el trabajo del Tolo: ganaba 2-0 a Cerro con carnaval y le servía el empate para clasificar. Perdió 3-2, quedó afuera y el crédito se le comenzó a acabar entre la gente. Para “redondear”, ganaba el clásico ante la ofensiva U de Sampaoli y se lo dieron vuelta con un gol de penal y un cabezazo de Rivarola. Y eso que triunfaba hasta los 87″. El idilio con el cordobés se había terminado.
MAYO: EL PRINCIPIO DEL FIN DEL “COLO DEL TOLO”
Arturo Vidal hacía su diagnóstico desde Alemania asegurando que faltaban jugadores que se echaran el equipo al hombro. Tendría razón, dejando fuera de discusión a Esteban Paredes.
Los coletazos de la pretemporada seguían con la lesión de Cristóbal Jorquera mientras que ya se anunciaba la “repatriación” de canteranos, cosa que se daría de manera paulatina. Además, para mitad de año se anunciaba una fuerte inversión pese a estar en entredicho la clasificación a playoffs.
Gallego “cortó” a la prensa por las críticas y Colo Colo clasificó apenas a playoffs. Por otra parte, la Corporación poco y nada hacía para acercar a los socios citando a Asamblea en la mañana de un día laboral mientras los hinchas llamaban a sumarse al Club Social y Deportivo.
El inicio de los playoffs parecía bueno: hermoso Monumental repleto hasta las banderas para recibir al líder y equipo sensación hasta ese momento, Universidad Católica. Comenzamos ganando 2-0 y terminamos perdiendo 4-2. Cero jerarquía y con pie y medio fuera del Apertura. En la vuelta, el Cacique ni vivió con honor, ni murió con gloria. Opaco empate y para la casa.
JUNIO: OTRO ARRANQUE DUBITATIVO
Con un reordenamiento en el plantel y con el PF de Gallego, Norberto Paciullo, criticando a sus antecesores, arrancó el segundo semestre. Recordando tiempos mejores, DaleAlbo sacaba un número de revista conmemorativo de los 20 años de la obtención del mayor logro del fútbol chileno: la Copa Libertadores de América.
El Tolo prometía, ahora sí, su equipo y un buen manejo. El equipo volvía a las prácticas sin refuerzos y se iba a la intertemporada en Rancagua sólo con un par. Poco a poco se sumaron Christian Vilches, Boris Rieloff, Osmar Molinas, Carlos Muñoz, Roberto Gutiérrez y Mauro Olivi en lo que, en nombres, sonaba bien pero por posiciones se veía descompensado.
Se prometía cambiar y se arrancó pésimo: Colo Colo cayó feísimo en su debut en Copa Chile con los suplentes de Católica y sin Américo Gallego, que miró el partido desde las tribunas.
JULIO: PRIMER FRACASO Y AÚN CON PLANTEL INCOMPLETO
Mientras las miradas apuntaban a la Copa América, Colo Colo quedaba fuera de la Copa Chile tras caer con el esforzado Lota Schwager.
La cosa hacía intranquilizarse porque el semestre llevaba un mes y aún no llegaban todos los refuerzos, quienes poco a poco se fueron poniendo bajo las órdenes de Américo Gallego. Y a propósito del Tolo, una vez consumados los arribos de los nuevos jugadores, Hernán Levy metió toda la presión asegurando que no había excusas.
AGOSTO: UN NUEVO TERREMOTO
Levy advirtió de entrada en el octavo mes del año que “si no había resultados, habrán cambios”. Hablando de eso, Gallego arrancó con Olivares como titular y con Paredes, por presión del grupo, como nuevo capitán. El peso del Tolo ya estaba en total entredicho.
El asunto, nuevamente, arrancaba bien: triunfo ante Wanderers con dos de Gutiérrez tras la suspensión del primer partido ante Cobresal por nieve. Pero la U. de Conce, otra vez, sería el verdugo: derrota sin apelación en Collao y remezón total.
Claro, porque cuatro días más tarde y tras una serie de reuniones, se despidió a Américo Gallego y no mucho costó darse cuenta que Ivo Basay era el elegido.
Mientras Lucho Pérez apagaba nuevamente el incendio (partiendo con un ambiente tenso ante San Felipe en el Monumental con un error grosero de Olivares pero luego soltándose con victorias y un gran partido ante Huachipato), Ivo Basay era presentado como nuevo director técnico en conjunto con José Daniel Morón y Gastón Lloveras. Pero vendría una larga teleserie con su finiquito…
SEPTIEMBRE: LOS LÍOS FUERA DE LA CANCHA REPERCUTIERON DENTRO
El “caso Basay” se le denominó a la negativa de O”Higgins de firmar el finiquito lo que no permitía al Hueso debutar en propiedad ante Cobresal en partido pendiente. El DT fue el Rambo, pero el otrora goleador estuvo en una cabina dando instrucciones a través de una radio. Esto traería cola.
Así es. Porque mientras Basay hablaba de “devolverle el alma a Colo Colo”, O“Higgins acusaba al Cacique de incurrir en una falta por hacer dirigir al DT sin estar finiquitado. Blanco y Negro no se manejó bien y dijo que el técnico era Marcelo Ramírez, pese a haber presentado a Ivo y a lo que estaba a vista y paciencia de todo el mundo.
En un partido bravo, Colo Colo derrotaba a Unión y nuevamente conectaba cuatro triunfos en línea mientras Mauro Olivi era involucrado en su primer escándalo fuera de la cancha.
Mientras esto pasaba, otra noticia nos llenaba de orgullo: a través de CanalStream debutaba DaleAlbo TV, sumándose a la Radio y la Web. Todo con el fin de llevar a Colo Colo a la mayor cantidad de gente posible.
Y en la previa de fiestas patrias, el primer “cachetazo” a la era Basay: Unión La Calera le dio “un toque” a Colo Colo en la última aparición de un Sebastián Toro que estaba volviendo y se hizo expulsar. El Tribunal de Disciplina, por su parte, restaba en primera instancia tres puntos al Cacique acogiendo el reclamo de O”Higgins y sentenciando que el Hueso sí dirigió sin estar habilitado ante Cobresal. Esto sería revertido después tras el dictamen de la segunda sala, quedando todo igual pero las relaciones cortadas con los rancagüinos.
Al menos el cierre del mes de la Patria fue positivo: en una buena presentación, Colo Colo ganaba tras seis años en Calama y enmendaba el rumbo ratificando todo al vencer a Audax Italiano. Se pensaba en el repunte definitivo, pero vendría lo más duro.
OCTUBRE: DOS GOLEADAS Y UN INFORTUNIO FULMINARON EL ÁNIMO
Lo que pasó en La Serena no se lo esperaba nadie. Comenzando el décimo mes, Colo Colo se comía un baile de los granates y cayó 4-0.
Católica se encargaba de herir más el orgullo albo al discriminar a su gente tras ser aprobada su localía en San Carlos. Pese las pellejerías, la gente llegó igual pero vería una humillación aún más grande: un equipo sin jerarquía, garra, ni sangre, caía 4-0 nuevamente… Como para llorar.
Basay, desesperado, metió seis cambios en el equipo y le resultó ante el Morning. Se venía el clásico con el que muchos llamaron el equipo “invencible”, la vedette de Sudamérica y el Estadio Monumental, como todo el año, vio a su gente en las tribunas alentando.
Era todo hermoso: gran marco, Colo Colo ganando, pero no se pudo matar y un maldito infortunio le salvó el invicto a los de azul, algo que celebraron como un título del mundo con su hiperventilado cuerpo técnico cayéndose en el pasto. El llanto de Osmar Molinas y del lesionado Raúl Olivares reflejaban el estado de ánimo
NOVIEMBRE: OTRA SUSPENSIÓN Y LAS MUJERES SACARON LA CARA
Tras el clásico, hinchas invadieron la zona de camarines para agredir a los jugadores de la U. ¿Raya para la suma? El Monumental, otra vez, suspendido mientras se caía en Rancagua sin ideas.
El “silenzio stampa” otra vez se tomó el camarín y en medio de resultados magros, Colo Colo clasificó con anticipación a playoffs, ratificando que lo hacía en el cuarto puesto tras la irregularidad de todos en el campeonato. El rival sería Deportes La Serena.
Por su parte, las Albitas de Colo Colo Femenino fueron finalistas de la Copa Libertadores del género, sacando la cara en un año nefasto.
DICIEMBRE: UNA GOLONDRINA NO HIZO VERANO
Con una reunión para apelar a lo sicológico más que a otra cosa arrancó el último mes de 2011. Y pareció resultar: en uno de los partidos que se recordará, el Popular aplastó a Serena desquitándose de la goleada en la fase regular. Otro triunfo en el Monumental nos instalaba en semifinales.
El Monumental, pese a una nueva alza en los precios de las entradas, estaba precioso para recibir a Cobreloa. Pero un zapatazo de Nicolás Trecco, como todo el año, en la agonía, dejaba la tarea cuesta arriba.
El cierre es conocido: se iba ganando en Calama, se estaba clasificando y a poco del final, gol de Diego Barrios para quedar fuera en un año donde se fracasó en todo.
Fuera de la Libertadores, del Apertura, de la Copa Chile y del Clausura. No se clasificó a torneos internacionales del primer semestre de 2012. Es decir, no se hizo nada de lo pactado. ¿Por qué? En este resumen queda claro: se comenzó mal con decisiones desde arriba y las sillas musicales en el banco costaron caro.
Los refuerzos ha comenzado a llegar. Es primordial que estén todos a disposición de Ivo Basay antes de viajar a Mantagua y que se respete el trabajo del Hueso. Todos remando para el mismo lado sacamos esto adelante.
¡Vamos Colo Colo!



