Con presencia de Arturo Vidal, el Inter de Milán se mete nuevamente en la pelea de la parte alta, luego de conseguir un trabajado triunfo frente al Napoli por la fecha 13 de la Serie A de Italia. Los nerazzurros estaban obligados a vencer, ya que en frente estaba uno de los líderes del torneo y no podían seguir cediendo terreno en su lucha por el Scudetto.

El volante formado en Colo Colo inició el duelo en el banco y tras un trabado comienzo veía como su equipo estaba en desventaja con anotación del polaco Piotr Zielinski, quien sacó un tremendo derechazo desde fuera del área que dejó sin opciones a Handanovic.

Pocos menos de diez minutos pasaron cuando el VAR le cobró una mano en el área al zaguero Kalidou Koulibaly, el cual fue cambiado por gol por parte de Hakan Calhanoglu desde los 12 pasos, emparejando las acciones.

Los de Simone Inzaghi siguieron intentando y tras fallar varias ocasiones se encontraron con la ventaja mediante Iván Perisic. El serbio peinó un lanzamiento de esquina que alcanzó a ser manoteada por David Ospina, pero no pudo evitar la caída de su arco.

En el complemento fueron los lombardos los que tomaron la iniciativa y Lautaro Martínez probó nuevamente los guantes de Ospina. Los napolitanos intentaban presionar, pero jamás se generaron ocasiones de peligro y los locales se veían mucho mejor plantados.

A los 60’ vino lo que parecía la sentencia en los pies de Lautaro Martínez tras recibir un pase de Joaquín Correa. El argentino sacó un remate que se fue a un rincón imposible para Ospina y con esta anotación, Inzaghi apostó por el ingreso de Arturo Vidal.

El King le dio intensidad al mediocampo, pero el Inter ya no aceleraba para aumentar el marcador y se dedicó a controlar el partido. Cuando todo parecía controlado, Dries Mertens anotó un golazo de otro partido. El belga tuvo todo el tiempo y espacio para sacar un remate desde fuera del área que hizo inútil la volada de Handanovic.

Esto le dio nuevos aires al Napoli que comenzó a presionar y meter en su campo a los lombardos. Al minuto 90 estuvo el empate con un cabezazo que Handanovic pudo desviar y la pelota recorrió caprichosamente el techo del arco para irse al corner.

En los últimos minutos, Arturo Vidal le metió corazón para poder aguantar el resultado y las ofensivas de sus rivales, que estuvieron nuevamente a punto de marcar, pero Mertens elevó. Fue un triunfo vital para el Inter de Milán, que ahora se pone a cuatro puntos de la cima y vuelve a meterse en la pelea por el Scudetto.