Muy cuestionado ha sido el jefe de seguridad, Osvaldo Jara. Sindicado como quien tenía relación con algunos barristas, ayudándolos con preferencias en boleterías y otras cosas, tendría sus horas contadas tras la invasión a la cancha el martes 1 de mayo.
Carlos Tapia, presidente de Blanco y Negro, resaltó en entrevista con El Mercurio que “no tengo nada contra él en lo personal y creo que esa vinculación se produjo porque la política antes era incentivar acuerdos con los hinchas. Hoy no”.
Y además, para cerrar, dejó en claro que “es probable que sea cesado, porque hoy se necesita otro tipo de jefe de seguridad. Alguien que aplique tolerancia cero”.



