Colo Colo no mostró su mejor versión, pero no se cansó de luchar y consiguió un crucial triunfo ante Universidad de Concepción en el Estadio Ester Roa Rebolledo por la undécima fecha de la Liga de Primera, sumando valiosos tres puntos para volver a lo más alto de la tabla de posiciones.
Es que con este agónico resultado obtenido en Collao, el elenco dirigido por Fernando Ortiz llegó a las 21 unidades y alcanzó la línea de Deportes Limache. Eso sí, los albos tienen un partido menos: frente a Coquimbo Unido, el cual se disputará el próximo domingo en el Estadio Monumental.
Cuando parecía que el Cacique y el Campanil repartían puntos, Claudio Aquino ejecutó un gran tiro de esquina que encontró a un solitario Javier Correa, quien mediante un cabezazo mandó el balón al fondo de la red y desató la algarabía de los más de 16 mil hinchas albos que se dieron cita en el coloso Penquista.
Por ello, el delantero cordobés fue elegido como el mejor jugador del encuentro por la transmisión oficial, con quien conversó y rompió en llanto tras darle la victoria al Eterno Campeón. Además, realizó una autocrítica por su nivel en Macul.

Javier Correa le dio tres puntos de oro al Cacique ante Universidad de Concepción. Foto: Photosport.
Rompió en llanto: La emoción de Javier Correa tras darle el triunfo a Colo Colo
En primera instancia, el ariete de 32 años afirmó que “siempre digo lo mismo. Me preparo para estar. Después el Tano tiene la difícil tarea de decidir entre yo o Maxi. Eso no implica que me rompa el lomo todos los días, que me entrene al máximo. Igual me toca esperar un rato porque Maxi lo está haciendo bien. Feliz, contento”.
Bajo esa misma línea, el artillero argentino indicó que “déjame mandarle un saludo a mi señora, que fuimos papás el otro día. A veces uno no lo pasa bien a veces (llora) y eso le da ánimo para seguir”.
Consultado sobre si lo ha pasado mal, afirmó que “no es fácil, me lesioné mucho. La crítica viene en base a lo que uno muestra, pero soy un agradecido de la gente y el cariño que me da. Pero uno no la pasa bien porque se prepara para jugar. Con la llegada de mi hijo y los otros dos estamos completos”.
“Lo habíamos hablado en la semana que hoy se cortaba la mala racha de todo, porque un hijo siempre es una bendición. Contento. Agradecerle a la gente que vino a hacer el aguante. Y como siempre digo, hay que laburar para estar acá, hay que romperse el lomo. Sin ser soberbio, es difícil estar acá, a uno le cuesta el doble que a los otros jugadores”, añadió.

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Para finalizar, Correa habló sobre su celebración y señaló que “la remé, hace un mes y medio que vengo lesión tras lesión. No es fácil levantarse en la mañana todos los días. Soy un privilegiado. No fue fácil, pero tengo unos huevos gigantes”.





