Cuando el partido pintaba que terminaba igualado a un tanto, apareció. Javier Correa tuvo una jornada de ensueño en el triunfo de Colo Colo ante Coquimbo Unido por la fecha nueve de la Liga de Primera y dejó al Cacique en la cima de manera exclusiva, encendiendo la ilusión de los forofos albos. El cuadro de Fernando Ortiz se pudo sobreponer a la adversidad y fue testigo de un Estadio Monumental que gozó con casi 35 mil almas.
El delantero, que viene de meses difíciles, por fin está encontrando su mejor versión. Tras haberle anotado a Universidad de Concepción en el partido pasado, esta vez volvió a hacerlo, dejando en claro que está de vuelta. El Cordobés parece haber cambiado el chip, dejó los fantasmas en el pasado y se enfoca en lo que más saber hacer: goles. Además, las celebraciones fueron más dulces debido a que su hijo Bautista estaba como alcanzapelotas y pudo abrazarlo en ambas conquistas.
Pero el árbitro se encargó de amargarle la fiesta. Esto, porque el primogénito del goleador tuvo que retirarse del campo de juego, debido a que fue visto por el árbitro con ciertas “mañas” que no están permitidas. Entre risas, Javier Correa contó en la zona mixta del Estadio Monumental, el réferi “lo sacó por estar haciendo boludeces. Estaba con las mañitas que aprendió en Estudiantes (de La Plata), escondiendo pelotas y lo sacaron”.
Más allá de ese impasse, nadie le quitaba la felicidad al delantero que, por fin, se está reencontrando con el gol y con su mejor versión. Ahora, sólo le queda reafirmar su presente y seguir siendo importante en un equipo que está sólido en la punta del campeonato y que no quiere bajar los brazos para buscar un nuevo título del fútbol chileno.

El cuarto árbitro, Juan Lara, expulsa a Bautista, hijo de Javier Correa en Colo Colo. | Imagen: Photosport.
Javier Correa y su felicidad por la jornada goleadora en Colo Colo
La sonrisa no se la quitaba nadie al ariete y, por lo mismo, tras el partido, en diálogo con TNT Sports contó que, durante este tiempo que le tocó difícil, nunca bajó los brazos. “Trabajo para esto. Nunca aflojé en momentos malos. Me enfoqué en el trabajo, en mi familia y en ayudar a mis compañeros”, comentó.
“Estoy agradecido con Dios por poder celebrar los goles con mi hijo. Esas cosas me las llevo, me las guardo para mí. Él está en un proceso de aprendizaje en Colo Colo”, añadió en zona mixta, visiblemente emocionado por el momento que vivió con su retoño. Y es que el momento familiar lo tiene pleno, sobre todo, tras el nacimiento de su nuevo hijo. “Es una bendición, el bebé siempre trae cosas buenas y eso hay que aprovecharlo”.

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Por último, sobre los aplausos que recibió y las críticas que tuvo en su momento, añadió que “nadie me debe nada, soy un agradecido de estar acá, de vestir los colores y siempre tratando de pagar con goles. Fue una noche redonda, con mi hijo, con la gente. Siempre destaco el cariño de la gente y hoy les pude devolver un poco de eso”.





