Durante su estadía en Estados Unidos como comentarista del Mundial 2026 para la cadena Telemundo, el histórico delantero de La Roja, Iván Zamorano, protagonizó un divertido momento al rememorar una de las anécdotas más insólitas del fútbol sudamericano y que tiene a Colo Colo como protagonista en la Copa Libertadores: el partido ante Boca Juniors.
El exjugador del Real Madrid fue uno de los invitados estelares a la galería ‘From Roots to Soul’, una exhibición organizada por la Conmebol en Miami. En el lugar, “Bam Bam” aprovechó la oportunidad para compartir con los medios y los fanáticos, además de fotografiarse con los trofeos más prestigiosos del continente.
Como acérrimo hincha de Colo Colo y ex jugador de los Albos, Zamorano no dudó en acercarse a la Copa Libertadores para buscar la icónica chapa que acredita al Cacique como campeón de 1991. “Quiero que se vea”, pidió a los fotógrafos mientras mostraba con orgullo la placa del equipo dirigido en aquel entonces por Mirko Jozic.
En un ambiente muy distendido, el exgoleador empezó a bromear con los periodistas sobre aquella histórica campaña. “Esta copa se la ganamos a Olimpia. También jugamos contra Boca”, mencionó. Esto dio pie para que uno de los reporteros le recordara la electrizante y polémica llave de semifinales frente al cuadro argentino. Fiel a su sentido del humor, Zamorano remató: “Con Boca fue… uf. ¡Hasta los perros le tiramos, jajá!”.
Iván Zamorano saca a la luz la polémica semifinal entre Colo Colo y Boca Juniors en la Copa Libertadores 91
En conversación con RedGol, Zamorano rememoró la gesta de la Copa Libertadores, comentando que “la vi como hincha y siempre recuerdo a la gente: Morón, Lizardo Garrido, el “Coca” Mendoza, Barticciotto… bueno, Pato Yáñez, Leo Herrera. Yo no… de verdad, yo la viví con mucha intensidad. De hecho, lloré ese día, lloré, lloré. Yo estaba en Sevilla, me acuerdo que yo estaba escuchando la radio porque no había teléfono celulares, y estaba con el teléfono en la casa y me tenían puesta la radio ahí para escucharla. Entonces, fue muy emocionante, así que levantar esa copa es maravilloso, es maravilloso
La frase desató las risas de los presentes, ya que hizo una clara referencia al caótico encuentro disputado en el Estadio Monumental: “La batalla de Macul”. En aquella ocasión, los jugadores de Boca Juniors intentaron entorpecer el partido al verse superados por el conjunto albo, lo que derivó en una serie de incidentes que culminaron con Carabineros dentro del campo de juego, golpes y el recordado perro policial “Ron” mordiendo al arquero visitante, Carlos Navarro Montoya.
A pesar de la tensión de ese momento, el propio “Mono” Navarro Montoya ha reconocido con los años que el incidente quedó como una simple anécdota. El exguardameta argentino confesó en su momento que le causa gracia que los hinchas incluso visiten la tumba del perro, entendiendo que es parte del “folclore del fútbol”. Además, valoró que las veces posteriores que le tocó enfrentar a Colo Colo, siempre fue recibido con gran afecto y respeto por parte de la afición chilena.
De todos modos, Navarro Montoya cree que “acá en Argentina no pasó lo que nosotros vivimos cuando fuimos a Chile, a mí me parece que en Chile hubo una equivocación en tomar este partido como algo más que un partido de fútbol. Los dos eran muy buenos equipos, es una pena todo lo que sucedió, porque merecía otro contexto esa gran serie”, dijo en su momento en conversación con RedGol.
¿Qué pasó en la denominada Batalla de Macul entre Colo Colo y Boca Juniors?
El Popular enfrentó a los Xeneizes que, en su plantel, tenía a jugadores como Gabriel Batistuta, Diego Latorre o a Carlos Navarro. Tras la caída por la cuenta mínima en la Bombonera, los Albos se pusieron en ventaja por 2 a 0 en la Ruca con goles de Rubén Martínez y de Marcelo Barticciotto. Tras el descuento de Diego Latorre, el centrodelantero del Cacique marcó el tercero y se armó la grande.
Es que los ánimos se encendieron y la cancha David Arellano se transformó en un ring. Las cámaras de los fotógrafos volaban, las patadas iban y venían y uno que otro golpe de puño sufrieron jugadores de ambos planteles. Fueron 14 minutos de una batalla campal que terminó, increíblemente, con sólo dos expulsados: Patricio Yáñez y Blas Giunta.
Más de diez heridos y 120 detenidos en las afueras del Monumental fue el saldo de aquella noche que, además, terminó con el propio Giunta y el maestro Tabárez detenidos en una comisaría. Tanto el jugador como el técnico tuvieron que prestar declaraciones y, finalmente, fueron liberados por una de 50.000 pesos chilenos.

El perro Ron mordiendo a Navarro Montoya en Colo Colo vs Boca Juniors de 1991.
Los relatos de la noche más extraña entre Colo Colo y Boca
El árbitro brasileño Renato Marsiglia, tras el compromiso, puso en su informe que el que empezó todo fue Mirko Jozic. Sin embargo, la realidad, es que el que inició la gresca fue Marcelo Oyarzún, PF de Colo Colo, quien empujó al volante Antonio Apud al foso del Monumental.
Él mismo lo reconoció tiempo después. El preparador físico contó que “en ese momento había como 500 personas dentro del campo. No era como hoy. Yo cometí el error, y lo reconocí al día siguiente, de iniciar esa pelea. Que para mí duró 20 segundos porque me noquearon enseguida. Yo fui el que la empezó. Nosotros estábamos celebrando el tercer gol, el que nos daba la clasificación y dentro de la cancha había como mil personas”.
“Ya en el segundo gol, Navarro Montoya se peleó con un chico que quiso sacarle la pelota. Y en ese tercer gol estábamos celebrando en el córner, todos, titulares y suplentes, y de pronto me doy vuelta y pasa un nene, un alcanzapelotas, y Apud le iba pegando patadas. Yo no sé qué le había hecho el alcanzapelotas a Apud, si le había hecho algo, pero la realidad es que ahí pierdo el control. Le doy un golpe a Apud. Para mala suerte, cae al foso. Y ahí todos los jugadores de Boca se vinieron en contra mía“, comentó.

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Pero no todo es porque sí. Según Oyarzún, “esto nació de antes. Allá, en Buenos Aires, nos habían cortado el agua, llevado tres horas y media antes al estadio, nos habían paseado por la barra de Boca, nos habían hecho las mil y una. Y acá ellos estaban muy agrandaditos. Es una situación que no me enorgullece, pero tampoco me arrepiento. Fue una reacción de un segundo en la que vi que un adulto le estaba pegando a un niño y yo lancé un golpe que desgraciadamente calzó muy seco en la cara del jugador”.
Sobre el perro policial Ron, quien mordió a Navarro Montoya también hay historia. El adiestrador del can, contó hace algunos años que “cuando empezó la pelea, ingresamos al campo. Ahí el perro salta y lo muerde. Yo logré controlarlo y sacarlo de inmediato. Desde ese día Ron pasó a ser una celebridad”.





