Colo Colo está en la próxima ronda de la Copa Chile. Si bien no se sabe la posición que ocupará hasta la última fecha debido al empate frente a Deportes Recoleta, lo cierto es que el cuadro de Fernando Ortiz ya está clasificado y logró uno de los objetivos de la temporada. Hoy, está puntero de la Liga de Primera y también del otro torneo en que participa.
Pero hubo costos que asumir y quizás muy altos si es que pensamos en el reinicio del campeonato nacional. El desgaste físico comenzó a aparecer y, ante Deportes Recoleta, el Popular presentaba la suma de siete lesionados, muchos de ellos, con problemas musculares y, otros, con lesiones que se produjeron en el propio certamen que se está jugando. Y es que si hace algunos meses nos preguntábamos cómo se debía afrontar la Copa Chile, la respuesta casi unánime era que con suplentes y juveniles. Algo que no pasó.
Y esto puede tener relación con la eliminación de la Copa de la Liga. Fuera de dicho torneo, en el Popular se tomaron muy en serio (y está bien hacerlo) esta competición, sobre todo, para tratar de asegurar un torneo internacional, pese al escaso premio que entrega este trofeo. Así, el Tano se la jugó haciendo participar a los que han llevado el peso de la temporada en sus hombros y, finalmente, terminó pasando la cuenta, perjudicando incluso el inicio del torneo. Y es que estoy seguro que, de no haber quedado fuera de la Copa de la Liga, la manera de afrontar la Copa Chile era distinta.
Ahora, hay que esperar cómo evolucionan los jugadores lesionados y el resto del plantel que, ante Recoleta, dio cuenta del desgaste del semestre. Jonathan Villagra está desgarrado y su presencia frente a Limache es una incógnita; Lautaro Pastrán sufrió un esguince no menor también en Copa Chile y peligra su inclusión para el inicio de la segunda rueda dejándole un problema grande a Ortiz. Y es que ante los Textileros, la ausencia de este par de jugadores se sintió y mucho. A lo anterior, hay que sumar que Joaquín Sosa, si bien está suspendido, igual terminó con molestias las cuales viene arrastrando hace un par de semanas, que Javier Méndez también está fuera y que, por lo mismo, la línea defensiva será casi inédita. Hasta Matías Fernández salió lesionado del compromiso frente a los de la B.

Lautaro Pastrán es sensible baja en Colo Colo.
¿Vale la pena arriesgar todo en Copa Chile?
En dos partidos jugados en Copa Chile, Colo Colo dejó escapar cinco puntos, es decir, la mitad de la ventaja que tiene en la Liga de Primera. Esto viene a recordar que el torneo no está amarrado por ningún motivo y que hay que seguir con las antenas bien atentas para no desaprovechar la diferencia que existe, dejando de manifiesto que no hay que relajar ni regalar un milímetro para poder lograr el objetivo.
Con todo lo anteriormente dicho, cabe preguntarse si realmente vale la pena jugarse el todo por el todo en un torneo que no tiene la relevancia de antaño. Es verdad, Colo Colo por historia debe ganar todos y cada uno de los partidos que hay en el camino, incluida la Copa Chile, los amistosos o lo que sea. Pero teniendo en consideración lo corto que es el plantel y que hay un objetivo mayor en el camino, las dudas aparecen.

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Y es que la Copa Chile entrega medio cupo a la Copa Libertadores o, en su defecto, a la Copa Sudamericana. Hoy, por la temporada que está realizando el Cacique, se hace muy difícil que el equipo no clasifique a uno de estos torneos por la tabla de posiciones de la Liga de Primera, por lo que el premio en cuestión pierde valor. Por esto, es posible concluir que el costo de la Copa ha sido muy alto por lo corto del plantel y por la cantidad de variantes que tiene el DT, pensando en lo que realmente importa: ganar la estrella 35.





