Américo Gallego ya piensa en el segundo semestre y tiene en carpeta tres nombres que dirigió y le rindieron en sus distintos pasos por Independiente.
El primero es el “Cuqui”, Andrés Silvera. Tiene 34 años y ya está avisado que a mitad de año no se le renovará en el “Rojo”. Queda con el pase en su poder.
El otro es Walter Busse, hábil mediocampista que ha visto marcada su carrera a los 24 años por dos infortunados episodios: el primer fue una fractura de tibia y peroné en cancha de Argentinos y el otro hace poco, donde fue sedado y asaltado por tres prostitutas quienes le robaron el auto y otros enseres. Por esto, en Avellaneda lo quieren enviar a préstamo dado el difícil momento que pasan y que el “horno no está para bollos” pese a tener contrato por tres temporadas.
El último es Martín Gómez, futbolista que Gallego vio en Independiente de Rivadavia y lo llevó a Avellaneda, cumpliendo un gran papel como delantero por fuera. Tiene 28 años y hoy está en Tigre.