Pasan los días, se acerca el fin de la intertemporada en Rancagua y Colo Colo tiene tres refuerzos, pero sólo uno trabajando con sus compañeros: Christian Vilches.

Todo esto porque las negociaciones se han ido complicando y, cómo no, el puesto clave que quiere Américo Gallego, el de volante de contención, es el que ha dado más dolores de cabeza.

Fueron por Nicolás Olmedo pero aseguró que podía ir a Europa; partieron por Agustín Pelletieri, lo tuvieron, se fue al Mónaco, se cayó esa opción, volvió a Argentina y lo “levantó” Racing y ahora, volvieron a la carga por el Negro, capitán y símbolo de Godoy Cruz quien siempre fue el plan principal del Tolo.

Y aquí viene el “pero”: el Tomba no se quiere bajar “ni a palos” de su postura por Olmedo, que asciende a los US$ 3 millones por el total de la carta. Para qué hablar de un préstamo.

Esto ha mantenido las negociaciones en el mismo punto durante días, provocando la inquietud del Tolo.