Si hubo una cuestión que llamó la atención en la previa del partido de Colo Colo frente a Audax Italiano, fue el parado táctico. Luego de no funcionar en la pretemporada, Fernando Ortiz volvió a ocupar una línea de tres, algo que fue criticado por varios al tratarse de un esquema en extremo defensivo. Es que, además, una de las cosas que mejor resultó en este inicio de la Liga de Primera fue la zaga compuesta por cuatro hombres y Arturo Vidal como volante, algo que cambió drásticamente ante los Itálicos.
Jonathan Villagra, Arturo Vidal y Joaquín Sosa fueron los encargados de componer la línea defensiva. Un poco más arriba, Jeyson Rojas y Diego Ulloa por las bandas, más Tomás Alarcón como volante central, fueron los nombres que, en la previa, generaban muchas dudas. Pero esta vez funcionó. Colo Colo maniató a Audax Italiano, no lo dejó jugar y Fernando Ortiz infló el pecho tras la victoria por la cuenta mínima.
Pero, ¿por qué pudo haber resultado esta vez el esquema? Todas las dudas que dejó la pretemporada en relación a este parado táctico quedaron en el olvido y puede ser, en parte, gracias a los nombres propios. Si bien los tres zagueros fueron titulares ante Olimpia a principio de año, Joaquín Sosa ya tiene rodaje y se ha erigido como el gran refuerzo de este 2026. Con mucha más confianza, el charrúa se transformó en un patrón en la defensa, elevando el nivel de Jonathan Villagra.
Arturo Vidal también tiene mucho que ver. Con una calidad intacta, el King parece vivir su mejor momento en la temporada y se convirtió en la figura del triunfo. Producto de su calidad, el bicampeón de América se dio maña para anular a los delanteros rivales y sobrar cuando la jugada lo pedía. Tal y como su puesto lo pedía, quedaba libre al momento de las marcas para ganar los segundos balones y anticipar las jugadas para desbaratar los ataques audinos.
Colo Colo encontró solidez defensiva ante Audax Italiano
Además, siguiendo con el rendimiento de Vidal, una de las virtudes que tuvo este equipo, fue la salida. Esto, en gran parte, es responsabilidad del otrora volante de la Juventus, quien fue el encargado de distribuir, de no rifar el balón, saltarse la línea de presión rival gracias a su buen toque y permitir que sus compañeros recibieran sin contratiempos durante todo el partido.
La labor de los laterales volantes también fue clave. Esteban Matus, que es uno de los nombres importantes de Audax, nunca pudo doblar por su orilla gracias al buen rendimiento de Jeyson Rojas. Si bien al lateral le falta mucho en la finalización de jugadas, no deja de ser cierto que le aportó una solidez defensiva importante a la banda, cubriendo las espaldas de sus compañeros y estar siempre muy atentos a los balones largos. Mismo caso de Diego Ulloa por la izquierda, quien preocupó todo el partido a Paolo Guajardo, quien no pudo proyectarse gracias al despliegue del canterano del Cacique.
Por último, hay que destacar el trabajo de Tomás Alarcón que, quizás, jugó su mejor partido desde que llegó a Colo Colo. El ex O’Higgins jugó como volante central, posición que conoce de memoria y, por lo mismo, pudo mostrar su mejor repertorio a la hora de recorrer la zona de tres cuartos de cancha, morder y presionar a los volantes y delanteros rivales, siendo el socio perfecto para los defensores del Eterno Campeón.
