No fueron meses fáciles para Javier Correa. Luego de vivir con lesiones y la falta de gol, el delantero de Colo Colo fue duramente criticado por su escaso aporte al equipo durante el año. Para su suerte, y la de todos los Albos, las cosas volvieron a dárseles, regresó al gol y, tras el triunfo ante Coquimbo Unido en el Estadio Monumental, se fue ovacionado por las 35 mil personas que llegaron al recinto de Macul.

Pero no fue todo color de rosa. Para llegar a este momento, tuvo que vivir un complicado capítulo hace sólo dos partidos atrás. Cuando Colo Colo enfrentó a Palestino por la fecha diez de la Liga de Primera, compromiso que terminó con derrota para los Albos, el ariete recibió duras críticas por su rendimiento y, además, por un hecho bastante particular: terminó como capitán del equipo.

Y es que claro, tras la lesión de Fernando de Paul y, al no estar en cancha Arturo Vidal, la jineta llegó a su brazo. La molestia de los hinchas se justificaba en los diversos cruces que tuvo con la parcialidad alba y, sobre todo, por el momento que pasaba. Pero fue él mismo quien explicó la situación y dio las razones para tener dicha responsabilidad en el equipo más grande del país.

Luego de la victoria ante Coquimbo Unido, Javier Correa conversó con los medios y, por esta situación, dijo que la jineta la usó “porque me toca, soy uno de los más grandes del plantel y esa responsabilidad a los chicos no hay que dárselas tanto“. Más allá de eso, después tuvo palabras para Diego Ulloa, quien lideró a sus compañeros vs Universidad de Concepción, diciendo que “tiene mucho carácter y personalidad. Le cedí el lugar a él, que es bien merecido, está en la selección, está en un buen proceso y hay que valorar eso”.

Javier Correa como capitán de Colo Colo. | Imagen: Photosport.

Javier Correa acepta las críticas en Colo Colo

El delantero también tuvo tiempo para la autocrítica y para aceptar los cuestionamientos de los fanáticos del Cacique que, por momentos, perdieron la paciencia con él. Y es que claro, hubo momentos de tensión cuando celebraba con gestos o lanzaba algunos comentarios incendiarios, pero todo parece haber quedado en el pasado.

Al respecto, Correa reconoció que “uno tiene que saber cuándo está mal. Estás mal y no pasa más de ahí. Me esforcé mucho para volver de la mejor manera y dejar las cosas de lado. La gente tiene todo el derecho de reclamar y exigir porque estamos en el club más grande de Chile”.

Nadie me debe nada, soy un agradecido de estar acá, de vestir los colores y siempre tratando de pagar con goles. Fue una noche redonda, con mi hijo, con la gente. Siempre destaco el cariño de la gente y hoy les pude devolver un poco de eso”, terminó diciendo el ariete trasandino.