Colo Colo vivió la temporada pasada el momento más difícil de su historia deportiva llegando a jugar ante la Universidad de Concepción el partido de definición para mantener la categoría. Problemas dirigenciales, bajos rendimientos individuales y constantes lesiones marcaron el 2020. Gustavo Quinteros muchas veces tuvo dificultades para encontrar los titulares y cada vez que miraba la banca le costaba encontrar alternativas para definir el equipo titular. 

Inmediatamente finalizada la campaña el éxodo fue masivo: Esteban Paredes, Julio Barroso, Matías Fernández, Juan Manuel Insaurralde, Carlos Carmona, Jorge Valdivia, Miguel Pinto, Darío Melo, Pablo Mouche y Branco Provoste dejaron el Monumental y rápidamente se trabajó en la confirmación de un nuevo plantel. 

Juan Carlos Gaete, Felipe Fritz, Martín Rodríguez, Miiko Albornoz, Leonardo Gil y Emiliano Amor se incorporaron al Cacique. La irrupción de juveniles fue fundamental para cerrar el plantel, quienes con buen rendimiento se han ganado un espacio en el equipo titular. Emblemáticos son los casos de Jeyson Rojas y Daniel Gutiérrez. 

Hoy el Cacique está primero en la tabla de posiciones y acaba de ganar el Superclásico, lo malos ratos quedaron atrás y hoy asoman lindos problemas para el director técnico. Definir los citados y conformar la banca. 
 

Para el partido ante Universidad de Chile citó a 20 jugadores, dejando a dos jugadores de la lista sin la posibilidad de sentarse en el banco: Brayan Vejar y Williams Alarcón, a esto hay que sumar que Juan Carlos Gaete, Felipe Fritz quedaron fuera de la citación.

En Colo Colo hoy existe un plantel competitivo donde cada día hay que ganarse un puesto. La lucha es dura y el que pestañea pierde. Nicolás Blandi, Leonardo Valencia, Luciano Arriagada, Vicente Pizarro, entre otros han quedado fuera de las nóminas en más de algún partido.