Hoy el diario El Mercurio publica una extensa entrevista al técnico albo Omar Labruna, en el inicio, se le consulta si le gustaría ser el “Alex Ferguson” de Colo COlo, es decir, dirigir muchos años al equipo, “No sé si el Ferguson. Pero estar mucho tiempo en el club más grande de Chile requiere conseguir objetivos. Los primeros seis meses fueron positivos. Ganamos la fase regular y el cupo a la Sudamericana”.
Pese a sus ganas Labruna termina su vínculo en junio y la pregunta es si sigue si no es campeón, “los dirigentes deben evaluar. Me tienen contratado para manejar un grupo de 30 jugadores. “Coto” Sierra derrotó a la U y a Colo Colo, pero no fue campeón. Y le renovaron”, responde.
La diferencia es que Unión ha sido campeón sólo seis veces y en Colo Colo es casi una obligación, “es cierto, pero yo soy autocrítico y sé que si no hacemos bien las cosas, seguramente no tendré continuidad. Soy optimista y aspiro a superar lo del año pasado”.
Refuerzos y títulos
El técnico albo ha criticado públicamente a la dirigencia de Blanco y Negro por los refuerzos que se demoron en llegar o simplemente, no llegan, pero no cree que esto sea causal de arriesgar su continuidad al mando del equipo.
“Tengo muy buena relación con el directorio. Como entrenador, exijo las necesidades. Pero no discutimos. Cada uno tiene su función. A veces uno pide algo que está fuera del presupuesto. Me tengo que adaptar al Colo Colo de hoy. Me escuchan y me respetan. Dicen que Labruna pide y está nervioso. Y no lo estoy, tenemos un muy buen plantel, estoy muy conforme. A veces digo que estamos un poco descompensados y la verdad no tiene que lastimar a nadie”, dice.
La siguiente pregunta cae de cajón, está este Colo Colo para alcanzar el título de campeón, “por supuesto. El objetivo de todos es campeonar. Si me dijeran que no hay más refuerzos, seguiré trabajando. No es el ideal, porque necesitamos más, pero no quiero que se malinterprete: lo que tengo es muy bueno, y reforzarnos más sería adelantarnos en los tiempos, para que los jugadores se adapten, pensando en el segundo semestre”.
La cancha
Tras la lesión de Toro, Colo Colo volvió a jugar con cuatro en el fondo y sólo llegaron Vecchio y Hernández, jugadores de mitad de cancha para adelante, ¿no se provocará un desbalance entre defensa y ataque?.
“Arriba tengo 11 jugadores para tres puestos y atrás, muchos menos. Asumiremos los riesgos de ser un equipo netamente ofensivo. Que me lleguen cinco veces, pero yo llegaré 15, porque tengo jugadores desequilibrantes y de buen pie”, dice.
Sobre las diferencias que tendrá este Colo Colo en comparación al del semestre pasado, asegura éste será más ofensivo y anuncia una gran novedad “fuimos muy estructurados, pero el fútbol que más me gusta es el de asumir riesgos. Ojalá este equipo me guste más. Si ganamos la fase regular con el otro equipo, con este nos robaremos el campeonato. Muchas veces tendremos que defender mano a mano con los zagueros centrales y un volante. Quiero un equipo más avasallador. No sé hace cuánto Colo Colo no juega con tres delanteros”.
Los motivos para este cambio radican en que “hay más variantes. Hice mucho hincapié para que llegaran Vecchio y Hernández, son jugadores polifuncionales de mitad para adelante. Queremos tener buena recuperación para jugar en campo rival y tener la pelota”.
Finalmente se le consultó por si ya hizo el cálculo de con cuántos puntos le da para ser campeón y no da números, pero si goles, “Colo Colo tiene que salir a ganar en todos lados, pero para ser campeón necesitamos 35 o 40 goles. Ahí nos da el cálculo. Supongo que un delantero hará 9 o 10, otro 6 o 7, otro 5. Los zagueros un par y así se va completando. Partimos con Cobreloa en la altura, que es duro. Hay que ganar en el Monumental siempre. Cerramos con Unión en Santa Laura… que cada partido sea una final como en la seguidilla de triunfos que conseguimos en el Clausura con Huachipato, Unión, la UC y la U. Con playoffs te puedes descuidar dos o tres partidos, pero ahora cada uno tiene mucho más valor”.
Choque
El otro tema que abordó en la extensa entrevista con el periodista Nicolás Olea de El Mercurio, fue el del accidente y posteriores dichos culpando a su señora y las declaraciones de Marco Antonio Figueroa asegurando que el tema le da lo mismo.
“No me da lo mismo. Figueroa habla mucho. Mezclar cosas extradeportivas me tiene sin cuidado, como cuando dicen que Labruna tenía la cabeza en otro lado. Yo ya hice lo que tenía que hacer”, afirma.
Sobre el posible hostigamiento de los hinchas rivales sobre el tema, dice que “no me tiene que hablar nadie de nada. Llevo tres años en Chile y si estoy en Colo Colo es por mis méritos. Rendí cuentas del accidente ante todos, por eso no me gusta que digan que tengo la cabeza en cualquier lado. Mi cabeza está en Colo Colo”.
“Gracias a Dios esto se va a terminar el 5 de febrero; hice todas mis declaraciones como un ciudadano normal. Esto se hizo muy mediático a partir de una tontera que cometí, porque Labruna pertenece a Colo Colo y es noticia. Se puede decir que tarde o temprano, pero me hice cargo”, concluyó.



