El pasado lunes, una sorpresiva noticia que se registró en el entrenamiento de Colo Colo fue dada a conocer por DaleAlbo. Es que según supo este medio, se reincorporaron al plantel dos jugadores que estaban cortados y que entrenaban por su cuenta: los volantes Dylan Portilla, Bastián Silva y Bryan Soto.
En un principio, se pensaba que esta determinación se había producido para darle más competencia al medio del campo ante las salidas de Esteban Pavez y Vicente Pizarro, sin embargo, la situación estuvo muy lejos de ser así y se trata netamente por un tema legal.
Alerta en Colo Colo: la razón legal tras el inesperado regreso de jugadores cortados
Es que ambos jugadores mantienen contrato vigente con la institución. Ante esto, el cuadro Popular se ve en la obligación de mantenerlo entrenando junto al resto del plantel a la espera de que encuentren un nuevo equipo.
De hecho, el punto antes mencionado es una normativa legal, la cual no permite que ningún futbolista trabaje apartado del resto de sus compañeros, sin importar si será o no tomado en cuenta por el DT de turno.
En caso contrario, el jugador puede hacer la denuncia correspondiente en la Dirección del Trabajo, lo que traería consigo una considerable multa para el club. En ese caso, la institución debe pagar el monto acordado, aunque igualmente se ve en la obligación de incorporarlo a las prácticas.
Pese a que se exponen a una sanción económica por parte del mencionado ente regulador, en el cuadro Popular han hecho caso omiso y aún mantienen a tres jugadores al margen.
En síntesis
Regreso con letra chica: Dylan Portilla, Bastián Silva y Bryan Soto volvieron a entrenar con el plantel, pero no por decisión deportiva, sino por una obligación legal.
Tema laboral, no futbolístico: Al tener contrato vigente, Colo Colo está obligado a integrarlos a las prácticas mientras no encuentren club.
Riesgo de sanción: Mantener jugadores entrenando al margen expone al club a denuncias en la Dirección del Trabajo y a multas económicas.
