Hoy en día Gustavo Quinteros está al mando de un Colo Colo completamente distinto al que había cuando recién llegó. Así lo ha dejado saber en reiteradas ocasiones señalando que ahora el Cacique está más unido, que son una familia y que los problemas entre dirigencia y jugadores son cosa del pasado.

En conversación con La Tercera, el santafesino se mostró contento con el trabajo que ha realizado Daniel Morón en la gerencia deportiva, señalando que “la verdad es que desde que entró Daniel Morón se agilizaron mucho las cosas. Él siempre estuvo de acuerdo conmigo y yo de acuerdo con él. Fue un acierto que lo nombraran y que siga ahora como gerente deportivo”.

También se refirió a la escasez de refuerzos cuando Marcelo Espina dejó de ser el gerente deportivo Albo, señalando que “cuando se fue hubo un tema de transición donde, bueno, teníamos que contratar con más apuro o rapidez al marcador central o al delantero y lamentablemente no se pudo. Pero lo bueno es que ya se concretó al central y espero que en la próxima ventana podamos traer al delantero”.

También tuvo palabras para referirse a las diferencias que hay entre su antiguo club en el fútbol chileno y Colo Colo, comentando que “lo que tiene Católica es que en el momento que yo fui al club, con el gerente deportivo que era el Tati Buljubasich, elegíamos los jugadores, nos poníamos de acuerdo y los jugadores llegaban enseguida. Esa es la única diferencia que yo vi, en relación a lo que pasó esta temporada”.

Además, el santafesino sostuvo que los problemas que hubo anteriormente son cosa del pasado, agregando que “la temporada anterior, donde peleamos el descenso, lo de la pandemia, los problemas entre jugadores y dirigentes, es un tema aparte que sucedió y que ya no está. Ahora el club está muy ordenado, en Colo Colo todos estamos unidos, todos apoyan. Hay otro ánimo. Si no se solucionaban todos esos problemas, era difícil tener el compromiso total de los jugadores”.

Finalizando su entrevista con el medio nacional, el estratega del Cacique señaló que “lucho para tener un plantel competitivo, para tener dos jugadores por puesto. Lucho, lo pido, lo exijo, porque después a mí me van a exigir ganar, que clasifiquemos a copas. Pero el pedido de un jugador no significa que si ese jugador no viene yo me tengo ir”.

“Yo voy a luchar con los que tengo, hasta el final, pero siempre tengo que dejar en claro qué es lo que necesita el equipo. Como entrenador soy responsable de pedir lo que el equipo necesita. Después, si no viene el jugador porque no están los presupuestos o porque no se ponen de acuerdo los presidentes, ya es una responsabilidad que no es del entrenador”, agregó.