Colo Colo no tiene un buen inicio de año, el cual se masificó luego del mal resultado obtenido en su visita a Valparaíso. Los albos cayeron derrotados por tres a uno frente a Deportes Limache, lo que terminó enciendo las alarmas de preocupación no tan solo de los hinchas, sino también de la dirigencia de Blanco y Negro.
Pese a que los dirigentes de Blanco y Negro no son quienes están dentro de la cancha, también tienen un grado de responsabilidad a este mal inicio de campeonato. Es que, la demora al momento de incorporar refuerzos con la tardanza en los trámites para que estos sean oficializados lleva a perder tiempo fundamental en los trabajos del día a día.
Adicionalmente, tal como se ha señalado mediante la presidencia de Aníbal Mosa, es que el equipo aún no está cerrado. Se espera que continúen llegando nuevas incorporaciones al plantel con el campeonato ya arrancado. Es en ese sentido, la dirigencia colocolina queda al debe al demorar en cerrar a nuevos refuerzos para el plantel.
Dirigencia de Colo Colo al debe
Los refuerzos del Cacique han demorado una eternidad en llegar. Los dos únicos que arribaron a tiempo antes de que se concretara el inicio de la pretemporada fueron Matías Fernández y Joaquín Sosa. El lateral derecho fue oficializado el pasado 19 de diciembre, mientras que el defensor central lo hicieron durante el 31 del mismo mes.
Cabe destacar que la pretemporada colocolina arrancó el 3 de enero con los primeros estudios médicos. Posteriormente estuvieron entrenando físicamente en el Estadio Monumental para iniciar oficialmente el acondicionamiento durante el 5 de dicho mes. Sin embargo, la llegada del tercer refuerzo, Javier Méndez, terminó oficializándose días antes de partir a Uruguay.
La confirmación del arribo del defensor central se generó durante el 13 de enero. Nueve días pasaron para que se oficializara una nueva incorporación al plantel, quien ya debía partir por debajo del resto de sus compañeros, quienes habían hecho todo el trabajo fuerte de la pretemporada en Pirque. Si bien en territorio charrúa continuaron los entrenamientos con el inicio de los partidos amistosos de por medio, la dirigencia seguía confirmando refuerzos.
Para el 16 de enero se hizo oficial el arribo de Maximiliano Romero, quien se sumaba a la “problemática” de Méndez de partir más atrás a sus compañeros. Y, para que hablar de Lautaro Pastrán, quien fue confirmado el 29 de enero y todavía no es presentado, ni se le ha visto entrenar con sus compañeros. A esto hay que sumar que está la posibilidad concretar de que se sume un sexto refuerzo, quien arrancará los trabajos aún más atrasados que los mencionados anteriormente.
Plantel aún no está cerrado
Tal como mencionamos anteriormente, el plantel del Cacique aún no está cerrado, lo que abre a una nueva demora de la dirigencia alba en cerrar los refuerzos. Esto implica a que los jugadores inicien tarde la pretemporada considerando que: deben ponerse al ritmo de sus compañeros, entregar un mayor esfuerzos en los entrenamientos y venir de atrás para pelear por un lugar en la cancha.
Uno de los nombres por los que se espera exista una pronta oficialización es la situación de Pablo Ruiz, quien sería el elegido para ser el sexto jugador de Colo Colo en arribar en este mercado de fichajes. Para que esto ocurra, no debería existir una reunión de directorio para su aprobación, ya que, en la última junta su nombre fue elegido prioridad por encima de los otros dos nombres que estaban en el listado.
