La temporada de Javier Correa en Colo Colo ha sido más bien atípica. Tras un 2025 donde convirtió 17 goles, el 2026 prometía ser un nuevo año en que inflara las redes del fútbol nacional pero, en los primeros meses, vivió una verdadera pesadilla. Distanciado del arco y con lesiones que lo sacaron por varios partidos, el delantero además tuvo un pequeño divorcio con la hinchada.
Es que a los fanáticos del Cacique no les gustaron ciertas actitudes del trasandino. Celebraciones con gestos provocativos o declaraciones desafiantes fueron la tónica de un ariete que no estaba bien anímicamente ni futbolísticamente. Sin embargo, algo cambió. Desde que se recuperó de su lesión y se reencontró con el gol, el ex Estudiantes parece otro jugador, destacando por su contribución ofensiva y también, en lo humano y grupal.
A Javier Correa se le ve contento. Dejó los enfados y las peleas en el pasado, para pasar ser un aporte significativo en el plantel. Por ejemplo, en el encuentro frente a Deportes Concepción, pidió aplausos para sus compañeros cuando eran sustituidos, aceptó las críticas que tuvo en su momento y dejó de manifiesto su cambio de actitud con una sonrisa de oreja a oreja. Mentalidad ganadora inquebrantable.
Pues bien, el mismo jugador dio detalles de su nueva faceta y cómo logró llegar a un momento en que todo parece paz y calma. En Tribuna Alba, espacio transmitido por el canal oficial de YouTube de Colo Colo, el goleador comentó que “por ahí se ve una cara que no soy. En el día a día trato de ser bueno, tener paciencia y humildad y aplicarlo en todos los sentidos. Creo que me vino mejor. Me he relajado y divertido más, creo que esa fue la clave. Lo hago todos los días en el entrenamiento, porque por ahí en los partidos no lo venía haciendo. Me lo tomaba con mucha más seriedad y bueno, capaz que soltar un poquito me vino bien”.
La nueva faceta de Javier Correa en Colo Colo
Este renacer de Correa lo pilla en una etapa personal especial. Hace algunas semanas fue padre nuevamente y, por lo mismo, todo tiene otro sentido. Así, por ejemplo, contó que este momento, en lo personal, lo vive “más en su casa junto a su familia y más relajado. Pero acá en el club siempre igual, trabajando, dándole al máximo y siempre sabiendo que el trabajo siempre recompensa y paga. Así que nada, tranquilo con eso y sabiendo que no me tenía que desviar del trabajo y de la familia, que eso es lo que más cable a tierra me da”.
Justamente, sobre su retoño recién nacido comentó que “llenó la casa de energía. Lorenzo y Bautista también creo que en eso aportan en el día a día y nada, fue un cambio familiar grande, porque un hijo te cambia. Tomarlo con tranquilidad y saber que todo lo que yo haga repercute en todos lados. Así que tranquilo, vivirlo como decís, disfrutando, viviendo el proceso, viviendo el presente, que eso es lindo. En el día a día acá la paso muy bien así que ahora a disfrutar, que es lo que me he puesto como objetivo”.
Por último, descartó estar viviendo su mejor momento en Colo Colo, principalmente, porque el año pasado marcó 17 goles. Eso sí, dejó en claro que esa marca “se opacó por el rendimiento grupal y por ahí tuve muchas más ocasiones que me marcaron que erré, pero hice 17 goles, creo que no fue malo. Si no, no es para la altura de Colo Colo, pero 17 goles en un delantero no es malo. El año antepasado salimos campeones, no hice tantos goles porque llegué a los seis meses, pero no. Creo que los buenos momentos los vamos viviendo, pero es eso, como te digo, semana a semana tratar de que sea mejor que el anterior y así, para no creérsela”.
