Uno de los temas a considerar en el futuro del fútbol chileno con la fiebre mundialera es analizar si la nueva generación de Colo Colo puede estar preparada para liderar a la Selección Chilena en los próximos ciclos mundialistas, lo cual requiere observar múltiples factores. Es que históricamente, el Cacique ha sido un pilar fundamental en la estructura de la Roja.
Para aquello, podemos contemplar un desglosado estudio en el que podríamos encontrar muchos puntos para analizar, pero principalmente lo reduciremos a breves factores para evaluar el potencial real de la nueva camada de futbolistas colocolinos.
¿Quiénes conforman esta generación?
Al momento de analizar estos primeros puntos, necesitamos definir quiénes podrían liderar una selección, donde se necesita talento en todas las líneas. Es que, en la actualidad, la cantera y el trabajo de reclutamiento joven del Cacique muestran nombres interesantes en distintas etapas de la maduración.
Entre ellos tenemos jugadores que podrían estar ya más consolidados. Son los casos de Vicente Pizarro, quien ha demostrado un nivel de madurez, visión de juego y liderazgo atípico a su edad, perfilándose como un motor del mediocampo en el futuro. Otro nombre que puede destacar es Lucas Cepeda, quien a pesar de que se formó en Santiago Wanderers, explotó con la camiseta colocolina y puede aportar desequilibrio por las bandas.
La patrulla juvenil es otro factor para considerar con nombres que comienzan a sumar minutos importantes gracias a la normativa Sub-21. Acá aparecen jugadores como Leandro Hernández, Francisco Marchant, Gabriel Maureira, entre tantos otros que podrían ir sumándose con el pasar del tiempo.
Roce internacional y presión de equipo grande
Otro de los factores importantes y que están a favor de los canteranos de Colo Colo es que se forman bajo una presión mediática de una institución enorme. Jugar con la obligación de ganar cada fin de semana y disputar torneos como la Copa Libertadores puede ir acelerando el crecimiento psicológico de los futbolistas.
Sin embargo, acá asoma un problema histórico en el fútbol chileno que ha costado poder sostener ese nivel competitivo. Muchos deportistas jóvenes brillan en el torneo local, pero al momento de enfrentar a un rival más táctico y físico como son los equipos brasileños o argentinos en competencias internacionales, la diferencia se nota.
Es que, quizás, para aquellas jóvenes promesas que tiene el Cacique y que en un futuro podrían ser quienes puedan liderar a la Selección Chilena, el hecho de jugar en Colo Colo puede contemplarse como un trampolín, y no contemplarse como el techo de su carrera.
Dar el salto a ligas de élite
Son pocas las selecciones sudamericanas que llegan a instancias finales de un Mundial basándose únicamente en jugadores que puedan militar en las ligas locales. Si miramos los casos de Argentina, Uruguay o Colombia, sus líderes tienen roce semanal en competencias como la Premier League, La Liga o la Serie A.
Por lo mismo, para que nombres generacionales como los casos de Pizarro, Cepeda o incluso Hernández puedan tener la posibilidad de llevar a Chile nuevamente a un Mundial deberían migrar entre los 20 o 22 años a ligas más exigentes. No necesariamente a Europa de inmediato, ya que las ligas brasileñas o argentinas pueden ser excelentes pasos intermedios.
Además, deberán mantener una continuidad en sus clubes, para evitar el patrón de salir de un equipo mediante una venta para después terminar a préstamo en ligas de menor envergadura o sentados en el banco de suplentes sin tener ritmo competitivo.
Para cerrar, los jugadores tienen las herramientas técnicas y están adquiriendo la personalidad necesaria. Sin embargo, el liderazgo real en un Mundial no dependerá de lo que puedan hacer con la camiseta colocolina, en el caso de los más jóvenes, sino de su capacidad para dar el salto al fútbol internacional y poder sostener un rendimiento de élite a lo largo del tiempo.
