En los años que llevo trabajando en deporte, sobre todo relacionado a Colo Colo, nunca un fichaje de una jugadora del fútbol femenino causó tanto revuelo como el de Estefanía Banini. Fueron años de especulaciones de un posible retorno a Macul, pero no fue hasta hace algunas semanas que los rumores se intensificaron y todos esperaron con ansias el regreso de la argentina que alcanzó la gloria de la Copa Libertadores en 2012.
Con Estefi en el plantel, Colo Colo Femenino sigue en la vanguardia del fútbol en nuestro país. Si ya hace mucho tiempo que el cuadro albo no tiene rival, con cuatro títulos consecutivos, ahora la diferencia se agranda en demasía haciendo urgente la nivelación de los otros clubes para poder emparejar la competencia en Chile. Más allá de eso, el gran anhelo de las Guerreras Albas es ir a repetir la hazaña del 2012 y por lo mismo llegó Estefanía Banini tras romperla toda en Europa.
Y por eso llegó el momento de que la segunda deje de ser una ilusión o quimera y pase a ser una realidad. Y es que el hecho de mantener el plantel que tiene y que logró el invicto del 2025, la renovación de Tatiele Silveira y el ya mencionado regreso de Banini no hacen más que confirmar la gran gestión de Colo Colo en la rama femenina. Es por esto también que es momento de exigir resultados.
La Copa Libertadores 2025 fue una muestra de que se puede. Más allá de la desilusión del cuarto lugar, quedó claro que se puede competir y, ahora, se debe. Para eso, será necesario mucho trabajo y preparación ya que no basta sólo el talento futbolístico. Todo debe venir acompañado con un fondo físico importante debido a lo concentrado que es el torneo y venir con un ritmo alto de competencia, ojalá, internacional con amistosos de primer nivel.
Colo Colo Femenino debe ir por la Copa Libertadores
Y no hay que tenerle miedo a la palabra fracaso en Colo Colo Femenino. Hoy, la obligación del Popular es avanzar y ser protagonista de la Copa Libertadores y mejorar la presentación anterior. El regreso de Banini llevará a eso y, también, aumentará el nivel de competencia interno para hacerse de un espacio en el once titular.
Nos han dado mucho este plantel. Un invicto memorable en 2025, récord de victorias seguidas que dio que hablar en el mundo, un equipo totalmente compenetrado y, ahora, el pueblo albo quiere pedir una última cosa: alcanzar la gloria continental una vez más.
Y es que el regreso de la ’10’ no es un simple mimo a la nostalgia; es una verdadera declaración de intenciones. La mesa está servida, el talento abunda y la exigencia está a tope. Que ruede la pelota, porque este equipo ya demostró que no le teme a la historia, y es hora de que esa segunda Libertadores vuelva a brillar en las vitrinas de Macul.
