El semillero albo de a poca ha ido ganando protagonismo, aportando jugadores que han sido una solución para Colo Colo y de a poco van sumándose nombres. Uno de ellos es el lateral Bruno Gutiérrez, otro valor de la prometedora generación 2002 que ilusiona de cara al futuro próximo.

El lateral derecho fue titular en el último partido ante Deportes La Serena y rindiendo de gran manera. Su presencia en el once sorprendió y en conversación con Sintonía Alba contó su reacción al enterarse de esta oportunidad. “Con mucho entusiasmo y alegría, porque era un sueño que tenía desde niño y estaba muy agradecido de la confianza del cuerpo técnico hacia mí y mis compañeros formados en casa”, comentó.

Los hinchas se entusiasman con el buen presente de los cadetes y espera responder a esa confianza. “Los formados en casa sabemos lo que es defender a Colo Colo, la mayoría estamos desde los 6 años y sabemos que tenemos que pelear todos los campeonatos, siempre hay que estar en la parte alta de la tabla, cada partido para nosotros es una final, tenemos que dejar la vida en la cancha siempre, tenemos que seguir trabajando y no relajarnos, seguir con mucha humildad y disciplina”.

Gutiérrez lo único que quiere es jugar por el club de sus amores y está dispuesto a todo: “Yo siempre quiero aprender, ser mejor, me considero un guerrero, yo voy a jugar de central, lateral derecho, de arquero, siempre voy a estar a disposición del profe. Por Colo Colo doy la vida”, avisó.

En ese sentido, es clave la confianza que le transmite Gustavo Quinteros, quien pese a que no lo tiene como titular, siempre está para aconsejarlo. “La relación es muy buena, a veces hablamos antes de los partidos, me dice que tiene plena confianza en mí, que esté tranquilo y que me iba a tocar un puntero rápido en frente, que estuviera atento a la marca”, profundizó.

Antes de pelear un puesto en Colo Colo, Bruno Gutiérrez ganó experiencia a préstamo en Deportes Iquique, club donde llegó por expresa petición de Cristián Leiva (ex DT suyo en las selecciones menores). Esta etapa fue muy provechosa para el lateral, quien aprovechó de agradecer la confianza que le dieron.

“Fue muy bueno, conocí a muy buenas personas, tuve muy buenos compañeros, como por ejemplo Matías Donoso, un jugador con mucha experiencia, siempre me corregía lo que hacía mal y siempre tuve la confianza del cuerpo técnico que al jugador le sirve mucho, lo malo es que estaba muy lejos de mi familia, me fui a vivir solo, pero crecí como persona y como jugador, fui más independiente”, cerró.