Tras igualar sin goles en Asunción, todo el pueblo colocolino se ilusionaba con conseguir la primera Copa Libertadores de la historia del fútbol chileno. El Estadio Monumental se llenó hasta las banderas, con más de 60 mil espectadores que llegaron, aunque hubo un privilegiado que se robó la atención en 5 segundos: el hincha fantasma.

En el momento que los jugadores pasaron a saludar a sus hinchas y tomarse la foto de rigor, un niño de sólo 11 años corrió a lo Gabriel Mendoza o Marcelo Barticciotto para aparecer en la foto de rigor. Su destreza lo dejó inmortalizado en una imagen que quedó para toda la eternidad.

"Hay un chico que está dentro de la cancha con una bandera colgando. Es muy pequeñito, pero esas cosas no deben pasar. Se descuelgan por la reja y es la única persona extraña al acontecimiento", gritaba 'Sapito' Livingstone en la transmisión, aunque también puso la curiosidad por saber quién era aquel muchacho.

Pero nunca faltan los oportunistas y en aquel momento, un impostor quiso llevarse los créditos, llegando incluso a ser entrevistado por Aldo Schiappacase para el diario El Mercurio en 2007. Esa persona incluso llegó a amenazar con “dejar la grande”, si el periodista no le daba una camiseta

El tiempo todo lo equilibra y en DaleAlbo comenzó a aparecer la verdad, según detalló el reportaje “El hincha fantasma” de Luis Miranda.

Los primeros datos aparecen en la sección de comentarios de este sitio, donde algunas personas dieron datos para dar con el paradero de este joven. Primero se supo que era de Ñuñoa, luego de la población Exequiel González Cortés y finalmente, se dio con la calle Guillermo Mann, donde trabajaba alguien conocido como “Monito”.

Su identidad permaneció en el anonimato por muchos años, pero se pudo dar con su nombre: Luis Mauricio López Recabarren. Sin embargo, tuvo una triste historia, ya que falleció de leucemia en el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur y fue provocada por un balazo que sufrió en un asalto.

Tuvo una infancia difícil y con las drogas presentes en su vida, el Monito pasó por varios reformatorios para salir adelante y acabar con sus problemas, pero a los 24 años su cuerpo no pudo resistir su enfermedad.

El reportaje señala que su familia todavía tiene las fotos de Luis Mauricio en su casa, donde además de la imagen en la cancha con el plantel de Colo Colo, hay otras con sus amigos, quienes lo acompañaron hasta el final.