Colo Colo llegó hasta la ciudad de Iquique para disputar la final de la Copa Chile ante Magallanes no sin complicaciones. Por tema de descoordinación logística, cinco jugadores del plantel se quedaron abajo el avión y no pudieron viajar junto a sus compañeros tal y como se había presupuestado. Por esa razón, finalmente, los futbolistas afectados se quedaron en Santiago y vieron por televisión el título del Eterno Campeón.

Pero no sólo el Cacique tuvo problemas en el trayecto. El cuerpo arbitral comandado por Cristián Garay también tuvo dificultades a la hora de trasladarse al Estadio Tierra de Campeones, cuestión que pudo repercutir en el estado físico del equipo referil.Es que, a los tres minutos de partido, el juez de línea, Alejandro Molina, presentó molestias musculares y tuvo que abandonar el campo de juego para ser reemplazado por su compañero José Retamal.

Molina se fue notoriamente ofuscado a desempeñar funciones en el VAR. Es que, al parecer, el largo viaje que realizaron causó estragos en su físico, lo que lo sacó definitivamente del partido. La historia la dio a conocer Cristián Ávila Soto, periodista de Radio ADN, quien reveló que los árbitros del encuentro viajaron casi ocho horas para llegar a Iquique, en un trayecto que, comúnmente, demora dos horas y media.

La razón es que los colegiados viajaron en avión sólo hasta la ciudad de Antofagasta y, de ahí, partieron en una van hacia Iquique, recorriendo un poco más de 400 kilómetros adicionales a lo presupuestado. De esta manera, los encargados de impartir justicia en el compromiso viajaron casi seis horas extras, lo que despertó y causó la seria molestia de todos los integrantes del cuerpo arbitral.

La furiosa reacción del árbitro asistente en el Colo Colo vs Magallanes

Sorpresa causó la reacción que tuvo Molina al abandonar el campo de juego. Es que una vez que se realizó el cambio, lanzó uno de sus implementos de trabajo contra una puerta del estadio en clara muestra de enojo por lo sucedido. Quizás, este comportamiento se debió a lo irregular que fue el viaje, ya que puso en riesgo su trabajo y su figura frente a todo Chile.

Finalmente, el encuentro siguió con un desarrollo normal con Cristian Garay como árbitro principal, José Retamal como el árbitro asistente de emergencia, Claudio Urrutia como línea número dos y Felipe González de cuarto réferi. En el VAR se quedó Alejandro Molina, acompañado de Manuel Vergara y de José Cabero.