Colo Colo vivió el que puede haber sido su mejor mercado de pases en muchísimos años. La gerencia deportiva consiguió la renovación de todos los jugadores que fueron parte de la columna vertebral del equipo en la campaña pasada, a lo que se suman la llegada de los tres refuerzos que solicitó Gustavo Quinteros. Todo esto, se logró antes de comenzar la pretemporada.

La dirigencia y el gerente deportivo, Daniel Morón, aprovecharon el tiempo para asegurar importantes acuerdos con futbolistas y clubes, todo con el fin de no regalar tiempo en cuanto a la preparación. Sin embargo, estas gestiones significaron un desembolso de más de tres millones de dólares y para esto fue fundamental asegurar la clasificación a fase de grupos de Copa Libertadores.

La mayoría de las inversiones se centraron en las renovaciones, donde se canceló un millón de dólares en asegurar a Leonardo Gil y casi la misma cifra en comprar el 80% del pase de Pablo Solari.

El caso del Pibe fue visto como una oportunidad de negocios, pues ven en el atacante argentino como una de las figuras más exportables del plantel, debido a su juventud e innegable talento que le ha permitido marcar notorias diferencias en el Campeonato Nacional.

Por Emiliano Amor también se hizo un gran esfuerzo, ya que su renovación costó cerca de 800 mil dólares. El central argentino rindió de inmediato, afirmó la zaga y logró hacer olvidar la salida de Julio Barroso, algo no menor para el Cacique.

Entre los refuerzos, los albos invirtieron cerca de 400 mil dólares por la compra de la mitad del pase de Cristián Zavala. Fue uno de los mejores atacantes del último torneo durante su paso por Deportes Melipilla, lo que también le valió ser seleccionado nacional con 22 años.

Finalmente, Juan Martín Lucero y Esteban Pavez llegaron como agentes libres, por lo que no hubo que pagar por su ficha. De todas maneras, acordaron altos sueldos para ambos jugadores, quienes se espera, sean fundamentales en el esquema de Gustavo Quinteros de cara al exigente calendario de este 2022.